Piden más transparencia en la OA.

Varias ONG lamentaron que la elección de Vitobello no contara con participación ciudadana.
Organizaciones no gubernamentales y entidades de la sociedad civil que promueven políticas de transparencia y calidad institucional coincidieron en señalar que con la designación de Julio Vitobello como nuevo director de la Oficina Anticorrupción (OA) aparece una oportunidad para cambiar el funcionamiento del organismo, pero se quejaron de que el mecanismo de elección hubiera quedado limitado a la decisión de la presidenta Cristina Kirchner.

Poder Ciudadano, que promueve la participación para fortalecer las instituciones a través de la acción colectiva, afirmó que hubiera deseado que para designar al nuevo titular de la OA se hubiera utilizado un sistema parecido al aplicado para seleccionar a los jueces de la Corte Suprema de Justicia, en el que se escuchan opiniones de la sociedad civil.

"Siempre es deseable un mecanismo de selección en el que exista una consulta pública, como el que rige con los jueces de la Corte. Sería interesante que se brinde información a los ciudadanos sobre los antecedentes de los candidatos", afirmó Laura Alonso, directora ejecutiva de Poder Ciudadano.

Explicó, por ejemplo, que la utilización de Internet para publicar datos sobre los postulantes y permitir a los ciudadanos hacer objeciones o impugnaciones es saludable para un régimen de transparencia.

"Vamos a acercarle al funcionario designado nuestras preocupaciones para que el Estado argentino cumpla con la Convención Interamericana sobre la Corrupción y con la Convención de las Naciones Unidas sobre la Corrupción", expresó.

Pedro Biscay, director del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce), indicó que "es un momento propicio para que la oficina genere cambios para investigar la corrupción y fortalecer la transparencia".

"Que se haya designado un nuevo director es una oportunidad para que Argentina revea sus políticas anticorrupción, porque en los últimos años se vieron los límites que tiene el Estado para hacerlo", dijo.

Biscay coincidió en que los últimos tiempos la OA estaba paralizada, no sólo por el fallecimiento de su ex director Abel Fleitas Ortiz de Rosas, sino "porque su diseño institucional no le permite trabajar con agilidad para perseguir los delitos de corrupción".

La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), una entidad que promueve el afianzamiento de las instituciones, el respeto de la Constitución y la observancia de las leyes, lamentó que la designación del ex director de la Sindicatura General de la Nación en la OA no hubiera sido consultada.

Luis Villanueva, director de Fortalecimiento Institucional de ACIJ, opinó: "Nos hubiera gustado un proceso de designación más participativo. Acá no hubo posibilidad de que se expresara la sociedad civil, ni de que el currículum del designado fuera expuesto en Internet para hacer alguna impugnación, de haber sido necesaria".

"Esta es otra oportunidad que tiene el Gobierno para jerarquizar la OA para motorizar la lucha contra la corrupción", agregó Villanueva.

Comentá la nota