Piden suspender un año la ley cerrojo para acelerar el canje

El proyecto oficial ingresó anoche a Diputados y podría tratarse mañana.
El Gobierno dio anoche un paso ineludible para poder avanzar con la reapertura del canje de la títulos públicos que aún están en default. A última hora, envió al Congreso el proyecto de ley para suspender la llamada "ley Cerrojo", que prohíbe cualquier nueva oferta de canje de bonos para quienes no aceptaron la propuesta que se hizo en 2005.

"La ley 26.017 impuso restricciones al Poder Ejecutivo", admitió el Gobierno en los fundamentos del texto que envió anoche a la Cámara de Diputados, y al que busca darle un tratamiento express. Y propuso suspender este cerrojo "hasta el 31 de diciembre de 2010 o hasta que el Ministerio de Economía declare terminado" el proceso del canje.

Así, el Gobierno se guarda un as en la manga: puede extender el proceso de reestructuración de la deuda más allá del 2010 si considera que de esta manera ingresarán más bonistas al canje. Aunque resulta poco probable que los bonistas se sumen sólo porque se les da más tiempo para pensarlo.

Por ahora, los cálculos que hicieron los bancos que le acercaron la propuesta al Gobierno (Barclays, Deustche y Citi) indican que al menos el 50% de los bonistas aceptaría la nueva propuesta, que bajo ningún concepto podrá ser igual o mejor a la de 2005, según consta en el proyecto de ley que ingresó anoche a Diputados.

"Los términos y condiciones financieros que se ofrezcan no podrán ser iguales ni mejores que los ofrecidos a los acreedores en la reestructuración de deuda dispuesta por el decreto 1.735/04", precisa el texto con el que se busca suspender la ley Cerrojo.

Además, el Gobierno se ató las manos incluyendo un artículo que establece que no se podrá tratar mejor a aquellos bonistas que iniciaron acciones legales contra la Argentina que a quienes no aceptaron el canje del 2005 pero no hicieron demandas judiciales.

"Existe un alto grado de litigiosidad en torno a la deuda que se propicia reestructurar", reconocieron desde el Ejecutivo. Y dejaron en claro que existe una decisión política de "no reconocer mayores contraprestaciones a aquellos que hubieran realizado algún reclamo". El mensaje apunta directo a los fondos buitres, que se descuenta que no aceptarán la propuesta.

El Gobierno quiere que este proyecto sea tratado rápidamente, porque que necesita tener el marco legal para poder avanzar con la propuesta de reestructuración de la deuda, y enviarla a los distintos países donde están los tenedores de los bonos aún en default.

Es que en rigor, la suspensión de le ley Cerrojo debería haber ocurrido antes de que Economía le informara a la SEC (la comisión de valores de los Estados Unidos) que realizará un nuevo canje de deuda. Por eso ahora los diputados kirchneristas deberán apurarse para que este proyecto sea aprobado con la mayor celeridad posible.

Por eso mañana, la comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el kirchnerista Gustavo Marconato, comenzará a debatir el proyecto. Incluso se espera que Boudou vaya a la reunión para despejar todas las dudas.

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