Piden que Schiaretti suba el Inmobiliario

Con sus cuentas asfixiadas, los jefes comunales cordobeses le reclaman a la Provincia un ajuste impositivo para que aumente la coparticipación.
A los gritos, los intendentes de todos los partidos le piden a Juan Schiaretti que meta mano al Inmobiliario Urbano, incremento que les permitiría, vía coparticipación, mejorar la complicada situación financiera por la que atraviesan los municipios cordobeses: desde el capitalino, inmenso, hasta la más desconocida comuna.

La "sugerencia" se da en un contexto más que propicio: el Gobierno está finiquitando la ley tributaria que regirá el año que viene, y que prevé incrementos de algunos impuestos provinciales.

Los intendentes saben que la única chance de que la coparticipación provincial crezca es que se incremente el Inmobiliario, de cuya recaudación el 20 por ciento va para los municipios, y a eso apuntan.

Daniel Giacomino, urgido de plata como ningún otro, se esperanzó con que la suba del Inmobiliario provincial le derrame fondos para seguir zafando. Él hizo la punta, el 1º de febrero de este año, al reclamarle a Schiaretti que revea la política impositiva provincial. Y la semana pasada volvió a la carga: al explicar cuál será el futuro financiero de la Muni deslizó que, en buena parte, dependerá de la decisión del Gobernador de retocar ese impuesto. Más explícito fue Carlos Felpeto, jefe comunal de Villa Carlos Paz (otro de los que manejan ciudades grandes), quien sostuvo que es "imperiosa la actualización" del impuesto que grava las propiedades urbanas y rurales.

El peronista Osvaldo Vottero, intendente de Oncativo y jefe del Bloque de Intendentes de Unión por Córdoba, afirmó que "hay consenso en la necesidad de actualizar el inmobiliario", por lo que "no es descabellado que se dé un proceso de tocar la base imponible del inmobiliario, lo cual sería ciertamente lógico por el desfasaje y atraso de este impuesto".

El hombre que representa a 180 jefes comunales anticipa que "el inicio de la actualización impositiva no pude tener un efecto brusco, por lo que el sinceramiento no deberá hacerse de una". Entrelíneas, aparece la decisión de Schiaretti de retocar el inmobiliario de las casas top.

El centenar de intendentes radicales se escudan en los argumentos que expone su colega de Villa de Soto, Hugo Romero, ex ministro de Economía de Corrientes durante la intervención mestrista, quien advierte: "O la Provincia cambia el régimen impositivo para que lleguen más fondos a los municipios, o compensa la pérdida que genera la no actualización de impuestos".

Según Romero, por el retraso del impuesto inmobiliario provincial, en la ecuación de cualquier municipio "pesa más" la tasa de servicio a la propiedad. "Mal que mal, todos los intendentes hemos tenido que ajustar las tasas para poder dar los servicios mínimos", agregó Vottero, al recapitular la historia impositiva de las municipalidades del interior durante los últimos cinco años.

Con la solicitud de los intendentes de todos los colores, el gobernador Schiaretti ya tiene armado el puente político para que el aumento impositivo cruce la Legislatura, que lo sancionaría en diciembre.

No será un impuestazo

El gobernador Juan Schiaretti anticipó a sus espadas políticas que el aumento de los impuestos que planea "no será un impuesto", ya que "el ajuste del inmobiliario" sólo afectará a los dueños de casas más categorizadas, según confío a Día a Día un miembro del gabinete provincial.

Los campos no serán revaluados, y tampoco se tocaría la alícuota, por lo que los productores no podrán renegar de una mayor presión impositiva durante el año que viene. "El gobernador considera que los productores ya están haciendo un esfuerzo al aportar el Fondo para el Desarrollo Agropecuario", explicaron en la Casa de las Tejas al justificar esta decisión.

El impuesto a los Ingresos Brutos, que fuera incrementado el año pasado, se mantendrá como está, pese a la queja de los industriales, empresarios Pyme y desarrollistas urbanos. Si la críticas por mantener Ingresos Brutos arrecian, Schiaretti contraargumentará diciendo que su colega Hermes Binner, gobernador de Santa Fe, hará lo propio en la provincia vecina. Ambos mandatarios así lo acordaron, según reveló un funcionario.

El impuesto a los sellos, que también afecta a la actividad comercial al gravar a todos los contratos (alquileres y escrituras incluidos), tendría un aumento, aunque aún no trascendió cuánto.

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