Piden la reparación de más de 10 cuadras de la calle Oliver.

LOMAS: La calle principal del barrio de 9 de Abril, en Esteban Echeverría, se encuentra en estado “deplorable”, según cuentan vecinos y comerciantes. Más de diez cuadras tienen grandes pozos, sectores de calzada levantada y grandes baches llenos de agua. “Es imposible pasar por esta calle, a veces preferimos ir por una paralela de tierra”, contó un remisero de la zona a Info Región.
El vehículo circula por Camino de Cintura y para dirigirse al barrio 9 de Abril, de Esteban Echeverría, toma Oliver, la calle principal del lugar, una de las pocas asfaltadas. Pero el camino comienza a hacerse escabroso por la gran cantidad de baches que presenta.

“La calle está toda destruida, hay grandes pozos por todos lados, llenos de agua, y está toda rota de ambas manos, pero lo peor es que no es una sola cuadra, son un montón”, sostuvo Ricardo, un vecino de la zona, que dice que ya realizó "varias quejas".

El tramo de 10 cuadras de la calle Oliver, que comienza al 1100, y que debería atravesarse en pocos minutos, se transforma en una travesía interminable porque la calzada ni siquiera tiene un pequeño mejorado o un bacheo sencillo para disminuir los impactos al pasar por allí.

Decenas de camiones, colectivos y autos particulares pasan por minuto por el lugar, ya que es la única calle de asfalto que está ubicada en el corazón de 9 de Abril, la gran mayoría son de tierra o tienen un mejorado destruido.

“Es imposible pasar por esta calle, a veces preferimos ir por una paralela de tierra porque sino rompemos todo el auto. Por acá pasan varias líneas de colectivo y el uso constante y la falta de mantenimiento la deterioraron con el tiempo”, contó un remisero de la zona.

En tanto, los colectiveros señalaron que “es complicado hasta para subir y bajar pasajeros”. Además, remarcaron que las formaciones se “zarandean muchísimo” y en contadas veces ocurrió que los usuarios "se golpean".

“Lo que pedimos es que los funcionarios se encarguen de mantener el cuidado de la calle que hace años que está así y nadie hace nada. Por acá muchas veces no quieren pasar los remises o las ambulancias, es necesario una mejora general”, indicó Estela, otras de las vecinas que mostró su enojo por la falta de respuestas.

Ante la consulta a algún vecino o comerciante la contestación es la misma: “La calle es un desastre pero nunca la vienen a arreglar”. Ellos aseguran que a pocas cuadras hay dos jardines y una escuela y que en más de una ocasión se produjeron frenadas al límite cuando los chicos intentaban cruzar y los automovilistas pretendían esquivar los gigantescos baches.

Desde el 1100 en adelante la calle empieza a mostrar sus pronunciadas imperfecciones y las grandes roturas. Los autos siguen pasando mientras esquivan de una mano a otra los pozos; los colectivos pasan a metros de las paradas por la rotura de la calle y los vecinos y automovilistas siguen solicitando el mantenimiento y reparación de la calzada en forma "urgente".

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