Piden un nuevo plan oficial para impulsar la venta de autos

Tras el fracaso del plan ‘Mi primer 0 Km’, el sector busca que el Gobierno use el dinero de los jubilados para que los compradores de vehículos accedan a financiamiento barato
El plan "Mi primer 0 km" llegó a su fin. Casi 12 meses después de que la presidenta Cristina Fernández lo anunciara, y con algo menos de 9 meses de funcionamiento real, la campaña que buscaba incentivar la compra de unidades nuevas con financiamiento del ANSeS pasará a la historia con muy pocos datos para el recuerdo.

Por medio de este programa, que inauguró una seguidilla de anuncios similares para mantener el consumo en plena crisis, se vendieron solamente 15.000 unidades, cifra que quedó bastante lejos de las 100.000 proyectadas por el Gobierno y que significó apenas el 3 % de todas las operaciones de 2009 si se tiene en cuenta que la industria asegura que terminará el año con ventas por más de 500.000 automóviles.

Los defensores de la medida aseguran que fue de gran utilidad porque "empujó" a los compradores a las concesionarias. Los detractores se refieren al plan como una "gran mentira" que proponía la compra de modelos inexistentes en el mercado –como el Focus sin aire acondicionado. Por esto, el usuario terminaban adquiriendo un auto que no estaba incluido en el plan, pagando en efectivo o con créditos de las propias terminales.

Pero la fecha de defunción del plan no significa que las fábricas y concesionarias estén dispuestas a buscar compradores sin ayuda estatal.

Tal como adelantó El Cronista, y aunque algunos sectores del Gobierno se opongan, el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y la Ministra de Producción e Industria, Débora Giorgi, modelan un nuevo formato de ayuda para el sector.

Lo hacen a pedido de los concesionarios –con muy buena llegada a Moreno– pero cuentan con el apoyo de algunas de las fábricas. Ahora apuntan a la creación de crédito bancario accesible para la compra de unidades nuevas, algo inexistente en la actualidad si se tiene en cuenta que en la Argentina casi el 90% de las compras se realizan en efectivo y el resto a través de las financieras que poseen las automotrices.

La idea que los concesionarios acercaron a Moreno, y que el funcionario compró, es crear un fideicomiso con fondos de la ANSeS administrado por bancos y que sirva para otorgar créditos para la compra de unidades a tasas competitivas. "La intención es encontrar una tasa que le deje una ganancia al Estado pero que no sea la de los bancos", afirmó uno de los hombres que está estudiando el tema. Por el lado del sector privado, se estipula que este financiamiento no debería superar el 15 por ciento.

Los concesionarios buscan convencer a las autoridades de la ANSeS de que el plan ofrece un negocio para el Gobierno a través de la tasa que pagarían los usuarios y, como contrapartida, se evitaría la burocracia estatal, uno de los traspiés que tuvo que sortear el anterior plan.

"Al ser un banco o la financiera de una terminal la que prestará el dinero ya existen los engranajes necesarios para llevar adelante estas operaciones, no como sucedió con el plan oficial, que tardó más de tres meses desde que se anunció hasta que se puso en práctica", confesó uno de los concesionarios que impulsa el nuevo esquema.

Otro punto que presentaron en la carpeta del plan 2010 está relacionado con la puesta en práctica del leasing, una forma de alquiler con opción a compra muy utilizada en otros mercados pero casi no existe en la Argentina. Concesionarios, automotrices y hasta bancos quieren que sea estimulado. "Es una herramienta muy importante, pero no tiene penetración en un marcado que sin crédito", afirmó un concesionario. Moreno está analizando y discutiendo con las autoridades de la ANSeS la forma en la que podría ser implementado.

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