Piden 100 metros de asfalto para una calle sin nombre.

Es la única arteria del barrio Itatí I y cuando llueve las 36 familias quedan aisladas de la ciudad.
Los vecinos del pequeño barrio Itatí I están pidiendo que les asfalten los 100 metros de calle para que, cuando llueve, no queden aislados.

En la complicada urbanización de la capital provincial, las 36 viviendas fueron creadas en la segunda presidencia de Carlos Menem.

Para llegar a Itatí I se debe ingresar por Rondeau a metros de Churruarín.

El fin de la cuadra termina en una calle pública que sale a la propia Churruarín.

Walter Brítez es el secretario de la Comisión Vecinal que hace un año está al frente de los 200 vecinos.

“Cuando pedimos la máquina para alisar la calle, va, 10 días tarde pero va. Lo que ahora necesitamos es por lo menos el cordón cuneta”, contó Brítez.

El vecino acepta que cuando necesitan obras viales el estado municipal responde. Lo que sucede es que cuando llueve, la corriente se lleva la broza. “Necesitamos que por lo menos nos nivelen la calle. Cuando la Municipalidad pueda que nos asfalte la calle”, solicitó el secretario de la vecinal.

El barrio Itatí se construyó con fondos que envió la Nación hace 14 años. “Está todo pago ya”, argumentan los vecinos.

Por algún motivo la calle nunca se asfaltó. Lo llamativo es que el barrio tiene todos los demás servicios. “Fue el primer barrio del Plan Arraigo que se hizo en el país”, comentó Brítez.

El barrio se hizo sobre terrenos del ex Ferrocarril que estaban en desuso.

Brítez, al igual que la mayoría de los propietarios pagaron 700 pesos en cómodas cuotas por el terreno. “Fue una oportunidad única. Hicimos un contrato en donde incluía agua, iluminación pública, cloacas y asfalto. La Municipalidad en aquel entonces se tenía que hacer cargo de las obras”, recuerdan.

A todo esto los habitantes de Itatí están pidiendo que se les asfalte la única calle del barrio. El tema es que la arteria que mide unos 100 metros, no tiene nombre.

“Como no está medida la calle es como que no existe”. La situación se complica cuando solicitan una ambulancia, para que llegue el cartero o simplemente un taxi.

El último reclamo que hicieron a la Municipalidad, por el tema de la nomenclatura y la pavimentación está fechado el 29 de enero.

La gente de Itatí ya eligió un nombre para la calle: Nuestra Señora de Fátima.

Algunos, en la cuadra de los 100 metros sin nombre, están desilusionados y aseguran que será difícil que encuentren respuestas: “Porque no andamos en política”.

Un vecino solidario

Walter Brítez entrega los lunes, miércoles y viernes una vianda de comida para el almuerzo.

Las elabora junto a su esposa, en su casa. El barrio no tiene un salón comunitario, casualmente cuentan que también está proyectado pero que nunca se construyó.

“Lamentablemente teníamos tres chicas que trabajaban con nosotros. Ahora les sacaron los planes políticos y si no cobran no van a trabajar”, narró el secretario de la vecinal.

El domingo a la noche picó él la verdura y ayer a las 6 de la mañana preparó el almuerzo antes de ir a trabajar.

En total son 155 personas que reciben la comida que prepara la familia Brítez. “Son todas personas del barrio. Hoy en día un plato de comida para una familia que tiene ocho integrantes es muy importante”, contó Brítez con naturalidad.

El vecino insistió: “Con la Municipalidad no tenemos problemas. Pensamos que con un cordón cuneta solucionarían en parte el problema”, sentenció.

La máquina para alisar el terreno pasó hace cinco meses. Sería bueno que, por lo menos, un funcionario municipal se acerque hasta la cuadra sin nombre y de tierra, para hablar con los vecinos de Itatí.

Datos

Son 200 las personas que viven en el barrio Itatí I.

150 son las viandas que entrega Brítez los lunes, miércoles y viernes.

Nuestra Señora de Fátima es el nombre que los vecinos eligieron para la calle.

El número

36

son las familias que viven en el barrio Itatí I.

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