Piden que Macri ponga impuesto al juego para pagar a los maestros

Por: Patricia García

Mauricio Macri y la vicejefa, Gabriela Michetti, ayer junto al economista indio y Premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus a quien entregaron la distinción de Visitante Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

El gobierno de Mauricio Macri comienza hoy a revisar cada una de las áreas porteñas en función de la crisis económica y ante la falta de financiamiento que el jefe porteño considera una premisa para la elaboración de proyectos. En esa búsqueda por optimizar los recursos y siempre tratando de incrementar las arcas de la Ciudad, la oposición presentó un proyecto de ley que desconcertará a Macri, sobre un tema que el jefe porteño nunca quiera hablar, como es el juego, sobre el que tampoco en la ocasión emitirá opinión el kirchnerismo porteño.

Todos los bloques -incluido un diputado PRO- excepto el Frente para la Victoria, suscribieron un proyecto de ley con letra de Aníbal Ibarra para imponer un nuevo impuesto sobre las apuestas en la Ciudad de Buenos Aires. De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, Macri podría recaudar más de $ 1.000 millones el año próximo y superar en dinero lo que se propone obtener como fondos extra mediante la suba de Ingresos Brutos y la extensión del impuesto a los Sellos prevista para el año próximo, si los legisladores le aprueban los proyectos.

Desde que asumió el cargo, Macri se niega a reclamar la potestad que le otorga la Constitución de la Ciudad sobre los juegos de azar en el distrito, a pesar de reclamar con énfasis otros rubros como policía, control de transporte o terrenos de los ferrocarriles.

En cambio, Macri ya envió informalmente a la Legislatura la renovación de un convenio que tiene Lotería Nacional (es decir el gobierno nacional) con la Ciudad, para que el distrito reciba parte del producido de las apuestas. Quiere extender ese contrato, que relega el control sobre los juegos, y duplicar lo que actualmente la Ciudad recibe, unos $ 170 millones.

Para mayor mortificación del jefe porteño, el proyecto de ley lo presentó el viernes Aníbal Ibarra, pero acompañado por diputados de la Coalición Cívica, de la izquierda, del socialismo y también del lopezmurphysta Marcelo Meis, quien integra la bancada PRO, pero responde al ex ministro, quien adhiere a que las apuestas paguen impuestos como otras actividades comerciales. «Siempre desde Recrear dijimos que los juegos de azar tienen que pagar impuestos, por eso acompañéla iniciativa independientemente de que lo haga o no el macrismo», explicó Meis.

Así, la iniciativa legislativa consiste en crear un impuesto especial con tasa de 8% para cobrar a todos los juegos de azar, pero apunta directamente a las máquinas tragamonedas y los casinos de la ribera.

Ibarra fue el autor del primer convenio que se firmó entre la Ciudad y Lotería, pero no logró el pago de Ingresos Brutos sobre las apuestas, porque fue recurrido ante la Justicia y quedó sin resolver. Por entonces el titular de Rentas de la Ciudad, Alejandro Otero, tampoco logró gravar la actividad, algo que sí ocurre en otros distritos como la provincia de Buenos Aires. En la Capital Federal pagan las agencias de venta de billetes y también algo los bingos, pero el distrito no recibe tributos de los casinos ni de las tragamonedas del hipódromo.

Fundamentos

Los legisladores, en los fundamentos del proyecto sostienen la necesidad de que el Gobierno porteño cuente con ingresos para continuar obras. Dicen que el jefe de Gobierno «ha decidido que todas las obras públicas con destino social dependan de la emisión de deuda» y que en el contexto actual «se torna imposible». Agregan que eso ha perjudicado a las áreas de Educación y Salud con «una brutal subejecución» y que «este panorama requiere buscar soluciones de financiamiento que puedan sostener un nivel de gasto adecuado en contexto de crisis sin que ello signifique recurrir a reducir las posibilidades de consumo de los ciudadanos».

Argumentan, además, que lo que actualmente percibe el distrito porteño por los juegos o lo que pretende Macri ($ 340 millones) «es un monto muy pequeño en relación con lo que se juega» y de acuerdo con estimaciones podrían recaudarse $ 1.200 millones con el nuevo tributo que se intenta «para garantizar un nivel de obras y equipamiento adecuado para las escuelas y hospitales de la Ciudad».

El kirchnerismo, como el macrismo, no participan de la movida. Néstor Kirchner antes de partir del cargo presidencial firmó un decreto de puro beneficio para el Hipódromo de Palermo en el cual además avala la ampliación del parque de máquinas tragamonedas en la Capital Federal.

El proyecto de ley cuenta con la adhesión del bloque ibarrista, de legisladores de la Coalición Cívica como Diana Maffia y Facundo Di Filippo, del socialismo, de independientes como Martín Hourest, de la izquierda y también de Recrear (Meis) y debería debatirse en la Comisión de Presupuesto que conduce el peronista-marista Alvaro González. Además, en la Coalición Cívica ya hay diputados que se expresaron en contra de la suba de Ingresos Brutos que Macri propone para 2009, como Sergio Abrebaya, quien se encuentra trabajando en un proyecto similar para obtener recursos de las apuestas.

La iniciativa, por otra parte propone la «implementación de un sistema de control en tiempo real de la recaudación» y que el producido del tributo se reparta entre el Ministerio de Salud y el de Educación.

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