Piden que se investigue la venta de agua dulce extraída de los ríos de la Provincia

Dos diputados nacionales por Entre Ríos, reclaman información sobre la operatoria de una empresa que promociona la venta de agua dulce. Afirman que no cuenta con autorización. Comenzaría una investigación sobre la preservación del recurso.
Las películas de ciencia ficción lo adelantaron hace ya más de una década: las guerras del siglo XXI serán por el acceso al agua dulce. Y en ese escenario de futuras batallas, Entre Ríos tiene amplias ventajas por sobre el resto del planeta: está rodeada por dos cursos de agua dulce, y cuenta con zonas de acceso a las monumentales reservas del Acuífero Guaraní.

Esta circunstancia ya ha despertado las primeras investigaciones sobre el movimiento de tropas norteamericanas en la Triple Frontera y hay quienes suman al delta entrerriano, particularmente en la localidad de Mazaruca, en la zona de las islas del Ibicuy, donde los Marines norteamericanos realizan sus ejercicios de maniobras al menos una vez al año.

El documental de la argentina Mausi Martínez, "Sed, invasión gota a gota", da cuenta de este escenario que se va perfilando en toda la región de América Latina, con incremento de la presencia de tropas extranjeras en las zonas de acceso al agua potable, bajo la excusa de combatir el narco-terrorismo.

La situación resulta clara cuando se conoce que en la actualidad existen 1.200 millones de habitantes que no tienen acceso al agua potable, según un informe de la ONU. A ello se agrega el escalofriante dato de que apenas el 3% del agua disponible en el planeta es dulce y pasible de ser potabilizada.

El caso entrerriano

Frente a la situación, esporádicamente se han lanzado denuncias mediáticas sobre los embarques de agua de río con destino a Europa, con la finalidad de incrementar las reservas de aquellos países en los que el acceso al agua dulce ya es un problema.

Ahora, han sido los diputados nacionales por Entre Ríos, Cristina Cremer y Gustavo Zavallo, quienes presentaron un proyecto de resolución que reclama información sobre las actividades de la empresa Makhena S.A., de la que se sospecha que extrae agua dulce del río Paraná para comercializarla, publica El Día.

El proyecto presentado esta semana en el Congreso de la Nación solicita se informe si la empresa Makhena S.A. tiene autorización por parte de la Secretaría de Ambiente de la Nación para extraer agua del río Paraná, ya que existe una tutela especial para este recurso tan vital. La ley 25.688 de Presupuestos Mínimos Ambientales establece lineamientos específicos para la Preservación de las Aguas, su Aprovechamiento y Uso Racional. Allí se establece el permiso de la autoridad competente para la "utilización de las aguas", lo que incluye "la toma y desviación de aguas superficiales", como las que realiza la empresa de la que sospechan los diputados entrerrianos.

El pedido también demanda datos sobre las operaciones comerciales que la firma Makhena S.A. haya realizado, ya que la propia empresa publicita entre sus servicios la "comercialización de agua dulce de río". El sitio web de la firma argentino-estadounidense (www.makhena.com) promociona entre sus productos la venta de "Agua dulce, cruda, sin tratamiento", en cantidades "entre 60.000 y 70.000 toneladas por envío", con destino a la "Potabilización y consumo, riego, etc" que se transporta en "Buques Tanque", se lee en la página de Internet.

Por ello, Cremer y Zavallo se preguntan cuál es el canon que se le cobra a esta empresa si se confirma que Makhena S.A. extrae el agua dulce del cauce del río Paraná. Además, se preguntan sobre el impacto ambiental que produce esta extracción de agua dulce, según publicó El Día de Gualeguaychú.

Las respuestas a la solicitud de los diputados entrerrianos pueden abrir un camino de investigación más profundo sobre el escaso control que existe sobre la preservación de los recursos naturales, y muy especialmente con el agua dulce.

¿Quién es la empresa Makhena?

La empresa Makhena (www.makhena.com) tiene sede en Argentina y Estados Unidos. Es una firma dedicada a la venta de diversos productos como aceites, té, carbón, y toda una línea dedicada a productos derivados del agua. En esa rama, comercializa dos marcas de agua mineral y la llamativa venta de "agua dulce cruda", extraída directamente del río, lo que ha despertado las sospechas de los diputados entrerrianos Cristina Cremer y Gustavo Zavallo. Esta agua se transporta en buques tanque que han quedado en desuso, como los Panamax, a los que se les ha prohibido transportar petróleo, hidrocarburos y químicos a raíz del incremento de las exigencias de seguridad en los recipientes que se utilizan para transportar esos productos.

La propia empresa Makhena reconoce en su página de Internet que "el agua es un elemento insustituible para el sostenimiento de la vida humana y el resto de los seres vivos, siendo al mismo tiempo un insumo imprescindible en innumerables procesos productivos. A pesar de ser renovable, la escasez del agua se manifiesta gradualmente a medida que aumentan las demandas y los conflictos por su uso".

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