Piden que se investigue la extracción de tierra en los bordes del Carcarañá

Pueblo Andino.— Los vecinos de este poblado vienen notando desde el año 2007 faltantes de lo que a la vera del río Carcarañá sobra: tierra.
Una serie de pozos entre Pueblo Andino y La Ribera llamaron la atención y encendieron el alerta de lo que podría ser un movimiento irregular de suelos para cubrir caminos o directamente para la venta (cada metro cúbico cotiza entre 6 y 10 pesos en el mercado de la industria vial). Las sospechas de alguna anomalía generaron sendas presentaciones ante la provincia y la Justicia.

Según los vecinos, "desde hace casi dos años la Comuna de Pueblo Andino habría estado autorizando ilegalmente a particulares la remoción y extracción de tierra de un alto valor comercial en la barranca del Carcarañá y en sectores aledaños a la costa". Hay seis cavas identificadas, y en principio la tierra habría sido usada como suelo para la construcción de la ruta Nº 10 que une Serodino, Andino y Aldao.

Las denuncias. Los vecinos presentaron reclamos ante la comuna y pedidos de informes a la provincia y la Justicia de San Lorenzo. Y ante lo que consideraron "inacción" de las autoridades comunales se dirigieron al miembro de la comisión de contralor de cuentas por la minoría de Pueblo Andino, Armando Auzmendi.

El funcionario denunció el hecho ante la Secretaría de Medio Ambiente provincial el 2 de mayo de 2008. Diez días después la Dirección Provincial de Protección Urbana Contra Inundaciones (dependiente de esa cartera) constató las extraxiones generó el expediente 01802-0000140-8, en resolución en Jurídicas de esa área.

Tiempo después, según los vecinos, una de las empresas que trabajan en la construcción del camino, Obring, advirtió que la provincia estaba averiguando sobre las tierras y el 20 de mayo de 2008 solicitó a la provincia la autorización de explotación de yacimiento de suelo para la obra, que ya se estaba realizando.

En tanto, la comuna de Pueblo Andino solicitó autorización el 10 de julio de 2008 para la realización de obras en un sector de barrancas del Carcarañá, pero al parecer los trabajos ya se estaban realizando al tiempo del pedido. Se trata de una de las cavas más profundas, unos 70 metros de largo, 80 metros de ancho y seis de profundidad que en el "futuro" sería, escucharon los vecinos, para "tratamientos cloacales", aunque el proyecto inicial de hacer una planta de efluentes "ya habría vencido en tiempos y formas de trabajo", según les dijeron no oficialmente funcionarios provinciales a los habitantes del lugar.

El pozo brutal, la tierra herida, es lo que denuncian. "Todas las presentaciones realizadas ante la provincia de Santa Fe por la Comuna de Pueblo Andino y por Obring fueron hechas después de las denuncias, se supone que tanto la empresa como la comuna realizaron los trabajos de remoción y el traslado de suelo en abierta violación a la legislación provincial en la materia", sostiene un escrito presentado ante la Justicia.

En el medio de denuncias y presentaciones, la comuna se defendió argumentando que las excavaciones se estaban realizando para instalar diversas obras (entre ellas cloacales) y habría agregado un proyecto al expediente administrativo. "Pero ese proyecto no coincide en sus dimensiones ni en su naturaleza con las excavaciones ya realizadas. Y además, de ser cierto, debería haber sido presentado a la provincia antes de la realización de las obras de sustracción de tierra para su autorización, y no con posterioridad, como se ha hecho", sostuvo un representante que prefirió mantener su nombre en reserva.

En tanto, a la denuncia presentada ante la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia de Santa Fe se sumó otra ante el Juzgado de Faltas de San Lorenzo por la presunta comisión de la conducta descripta en el artículo 137 del Código de Faltas de la Provincia de Santa Fe por el daño ecológico producido, todo ello a más de la evaluación de la violación a lo previsto en la ley provincial de medio ambiente.

Los pozos. Los pozos o zanjones que quedaron como consecuencia de las excavaciones se encuentran en distintas zonas sobre la margen del Carcarañá. Entre ellos figura el de las calles San Juan y Eva Perón, de 100 por 50 metros y una profundidad de 2.50 metros aproximadamente. Sobre la ribera, entre las calles 9 de julio y 25 de Mayo, hay otro de 70 por 40 metros y una profundidad de unos 2 metros. Entre el antiguo puente ferroviario y el carretero de la ruta Nº 10 la excavación llegó hasta el curso del río y ante una crecidas del nivel del agua se estaría produciendo una erosión de las cabeceras de ambos puentes. Además la remoción de tierra es de unos 100 por 40 metros y profundidades variables, como terrazas, que arrancan desde los 4 metros contra el río hasta de 1,50 metro tierra adentro.

Uno de los pozos más grandes se ubica en un predio cercano al frigorífico Fin-Lar. Tiene unos 70 por 80 metros y unos seis de profundidad. Otras dos cavas, ubicadas entre Serodino y Maciel, resultan "potencialmente peligrosas ante la crecida del río, pudiendo ocasionar erosiones que afectarían a los vecinos cercanos al lugar y la inundación de campos". Y en la intersección entre el río Carcarañá y la autopista a Santa Fe, el gran pozo formado por las excavaciones podría afectar el talud del puente de la autopista.

Luego de estas denuncias los vecinos dicen no haber encontrado eco en la empresa constructora, que solicitó los pedidos de remoción de tierras días después de haber hecho las excavaciones, ni en la comuna, pese a que el jefe comunal, Oscar Pagnuco, presentó una serie de pedidos y autorizaciones tanto a la provincia como a la empresa constructora. Pero según expresaron, "lo hizo tarde".

Parque

Una de las cavas, ubicada sobre San Juan y Eva Perón, ocupa el mismo lugar que en su momento se había señalado como el predio para el llamado Parque Andino del Carcarañá, un espacio público de esparcimiento que en su momento las autoridades proyectaron para los habitantes de la zona. El gran pozo ocupa ahora el lugar, que ya no será un bosque.   

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