Piden informes a los bancos sobre los cheques extraviados

(General Pico) - La situación política en la localidad norteña sigue confusa. Se asegura que el monto de uno de los cheques es de 220 mil pesos. Desde la oposición tildaron de "infantiles", las respuestas del intendente Fabricio Hernández.
La desaparición de 11 cheques oficiales de la Municipalidad de Miguel Cané, episodio que es investigado por la Justicia pampeana, está en plena etapa de acumulación de pruebas. Ayer, una fuente judicial confirmó que se han solicitados informes a los bancos oficiales sobre las cuentas corrientes municipales, para cotejar los movimientos de los últimos meses. Además, se han ordenado una serie de diligencias que podrían derivar en una citación para que declare el intendente, Fabricio Hernández.

La causa se originó cuando se presentó ante la fiscalía de Héctor Aberasturi el secretario tesorero de la comuna, Sebastián Avendaño. En ese despacho, y a través de un escrito, manifestó el faltante de los valores correspondiente a una cuenta del Banco de la Nación Argentina. Días después, el funcionario amplió de manera verbal en el Juzgado de Instrucción 5 el contenido de la denuncia.

Ante la agitación que causó la imputación y las consecuencias, Avendaño trató de minimizar el hecho para evitar daños políticos. En los días posteriores dijo que la desaparición había sido producto de un "malentendido", pero una fuente aseguró que ante cada reclamo del funcionario sobre qué pasaba con los cheques, el intendente le daba la misma respuesta: "los tengo en mi casa".

Explicaciones.

Lo cierto es que el intendente Hernández debió dar explicaciones públicas y ante los concejales por la situación anómala. Luego de escucharlo nadie quedó conforme sobre el manejo realizado en el sector de la tesorería y aún quedan muchas dudas.

Hernández admitió que los once cheques estaban en su poder desde marzo, mes en que había tomado vacaciones el tesorero. La denuncia sobre el faltante la realizó seis meses después, cuando se enteró que la justicia investigaba la supuesta irregularidad. En sede policial declaró el "extravío" de nueve cheques. Sobre los dos restantes se sabe que uno fue presentado ante una financiera en General Pico, por un monto de 26 mil pesos. Cuando fue puesto al cobro el valor no tenía respaldo financiero, y por eso, fue rechazado. Sobre el segundo cheque restante se pudo establecer que el monto sería de 220 mil pesos, pero se desconoce el destino y en poder de quién está.

La fuente reiteró que se investigará en profundidad y que está en juego cómo se están administrando los dineros públicos de los contribuyentes de Miguel Cané. "El caso es grave y lejos está de que pueda desvanecerse", explicó. No se descarta que deba prestar declaración la funcionaria que reemplazó a Avendaño, durante el tiempo que estuvo de vacaciones, y que había quedado como responsable de la tesorería en marzo. Se trata de María Soledad Martín, concejala electa por el Frepam y que había solicitado licencia a sus pares para asumir en Acción Social. La joven estaba autorizada por el deliberativo local para firmar cheques municipales.

Infantilismo.

Desde la oposición justicialista se solicitó a través de un pedido de informe una aclaración sobre la pérdida de los cheques. La concejala Marta Ibarlucea (PJ) confirmó que la solicitud aún no fue respondida por el Ejecutivo municipal. "Las explicaciones dadas por el intendente Hernández en el concejo fueron infantiles y totalmente inconsistentes", dijo la edila al referirse a la última sesión donde se abordó el tema.

La situación política del intendente Hernández permanece en inestabilidad, a pesar de los esfuerzos por normalizar la gestión. Desde el propio radicalismo hay mucha preocupación por las consecuencias políticas y se asegura que como "mínimo" debería el intendente haber solicitado licencia hasta que se dilucide la cuestión financiera.

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