PIDEN LA DETENCIÓN DE OTRO ALTO JEFE POLICIAL MISIONERO POR EL ESCÁNDALO DE LAS ESCUCHAS

El juez Federal, Norberto Oyarbide pidió la detención de otro policía misionero por las escuchas telefónicas. Se trarta del comisario general Rubén Alberto Quintana, quien firmó órdenes de intervención de los teléfonos de Avila.
Ya hay dos oficiales detenidos por el escándalo que además fueron pasados a disponibilidad por orden directa del gobernador Maurice Closs. No se sabía hasta anoche si Quintana también ya se encontraba en esa situación. La causa a cargo de Oyarbide se inició a raíz de que Sergio Burstein, que integra la agrupación de Familiares y Amigos de las víctimas del atentado a la AMIA, recibió en el teléfono de su casa una llamada anónima en la que le decían: "Tenés el teléfono pinchado por orden del Fino Palacios" (esta persona fue por unos días jefe dela policía de Mauricio Macri). En pocos días la pesquisa constató que tanto a él como a Carlos Avila les habían intervenido los teléfonos por orden del Juzgado de Instrucción 1 de Posadas en base a una pista falsa. A Burstein lo escucharon entre agosto y septiembre. Avila tuvo la línea intervenida por lo menos desde marzo. Hace años que ninguno de ellos pisa Misiones.

Otro involucrado es Ciro James, que está señalado como quien proporcionó esos datos falsos para lograr la pinchadura y reconoció que retiraba los cassettes con las escuchas de oficinas de la SIDE.

Además de él están detenidos el jefe de Homicidios de Misiones, Raúl Rojas, y el oficial de Inteligencia Diego Guarda. Ambos se reconocen como viejos amigos de James, aunque ahora lo responsabilizan por las escuchas.

las crónicas de medios porteños insisten en señalar que los jueces provinciales Horacio Gallardo y José Luis Rey, que estarían vinculados con Ramón Puerta, están bajo la lupa judicial porteña.

El juez le pidió explicaciones a la Policía Federal sobre decenas de viajes que hizo a Misiones en los últimos años. También analiza una veintena de entradas y salidas suyas por la Triple Frontera.

Desde el miércoles, el fiscal de AMIA, Alberto Nisman, interviene en el expediente, ya que podría tratarse de una maniobra con cierta conexidad con la pesquisa del atentado. Burstein se presentó también en el juzgado, donde dejó constancia de que el ministro porteño mariano Narodowski se había comunicado con él para solidarizarse y decirle que sabía que James trabajaba en su Ministerio pero no tenía muy en claro qué hacía.

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