"Que pidan los juicios políticos que quieran"

"Que pidan los juicios políticos que quieran"
El juez defendió su actuación en el proceso por supuesto enriquecimiento ilícito de la Presidenta y su marido. Dijo que se ajustó "al trabajo del cuerpo de peritos más prestigioso" y apuntó contra Carrió: "Desde que fui un espermatozoide piensa que soy corrupto".
"Me hago cargo de todo y tengo el cuero bien curtido para bancarme estas cosas", aseguró un expansivo Norberto Oyarbide durante una entrevista de radio, mientras le preguntaban por el cierre de la causa por enriquecimiento ilícito de los Kirchner. "De mí han dicho de todo, pídanme los juicios políticos que quieran", agregó el juez federal porque, aseguró, no dicta sus fallos para "ganarse el cariño" de la población ni se mueve según "apetencias políticas".

Esas fueron las primeras declaraciones públicas del juez, luego del sobreseimiento y del cierre de la causa por supuesto enriquecimiento de Cristina y Néstor Kirchner. En diversos programas de radio, durante el día de ayer, embistió especialmente contra la oposición, durísima con su fallo, y muy especialmente contra Elisa Carrió.

"La oposición puede decir lo que quiera –dijo el juez–. Desde que fui un espermatozoide Carrió piensa que soy corrupto."

La oposición basó sus críticas en las pericias contables que Oyarbide usó como prueba para cerrar la causa, un informe de los peritos de la Corte Suprema de Justicia. "Me ajusté al dictado del trabajo del cuerpo de peritos más prestigioso de todo el país –dijo el juez–, que es el de la Corte Suprema: los peritos estampan su firma, yo debo acatar porque solicité ese estudio, cosa que nunca antes se había solicitado. Todos sabían que hacía más de un mes que la causa estaba radicada en Peritos Contadores. Ahora resulta ser que, cuando la pericia no coincide con ciertos pensamientos políticos, lo expulsan al decano."

La causa por el incremento del patrimonio de los Kirchner, una denuncia por un supuesto aumento del 158 por ciento en el término de un año, comenzó con una denuncia del abogado Enrique Piragini, conocido en los pasillos de Tribunales porque tiene 31 procesos judiciales en contra. Con esos datos, Oyarbide pidió un estudio al cuerpo de peritos de la Corte, encabezado por Alfredo Peralta, que a su vez estaba siendo auditado por la Corte. La oposición le cuestionó al juez haber usado ese informe para dictar el sobreseimiento, le critican haberlo hecho en 24 horas, y también critican a los fiscales Eduardo Taiano y Guillermo Noailles por no apelar la medida.

"Hay decisiones que no calzan justo a las apetencias políticas –continuó el juez–. Yo lo siento muchísimo, pero no ocupo mi función para ganarme el cariño de la población ni mucho menos." Y repitió: "Son los peritos quienes llevan el procedimiento y yo no soy contador público, lo que cuenta es la conclusión final de donde sostienen ellos que el crecimiento en el patrimonio es justificable, el trabajo del perito es rector del fallo".

Entre otros, Elisa Carrió había adelantado que la Coalición Cívica iba a promover un juicio político contra Oyarbide por cerrar la causa "con parcialidad". La líder de la CC aseguró que la presentarían en el mes de diciembre pero, pese a eso, al Consejo de la Magistratura todavía no llegó. La única presentación que entró es de Ricardo Mussa, el eterno candidato del peronismo. La causa la recibió la representante del FpV, Diana Conti. "La denuncia no es sólida en principio, está sostenida en recortes periodísticos, pero yo creo que la feria judicial vendrá bien para ver si la Coalición Cívica consigue presentar una causa con una denuncia, con un punto de vista más sólido, tal como lo vino afirmando durante los últimos días", ironizó.

Así las cosas, pese al tono de las acusaciones cruzadas de las últimas semanas, todavía ninguna otra persona ni sector parece haber iniciado una causa contra Oyarbide. Al menos, no por su intervención en el expediente del enriquecimiento de los Kirchner.

Pese a eso, voces de la oposición volvieron a anunciar que impulsarán el proceso. El radical Ernesto Sanz, otro de los consejeros, fue uno de ellos. Entre manos tiene el expediente de una causa reciente que fue sorteada y quedó a su cargo. Se trata de una denuncia contra Oyarbide por su desempeñó "mediático" en la investigación por la mafia de los medicamentos. "Voy a elevar un dictamen seguramente en febrero, y esté segura –dijo– que no voy a felicitarlo." El cuestionamiento más importante que se hace a Oyarbide es salir todos los días a dar las novedades de la causa ante la prensa. Esa exposición mediática es la que cuestionan. Para Sanz, es una suerte de treta armada por Oyarbide para "conseguir que lo aparten de la causa". Sin embargo, no todos piensan lo mismo. Otros especialistas consultados aseguran que un juez también puede aparecen en determinado momento para conseguir respaldo.

En febrero, entonces, se sabrá si prosperan esas denuncias contra el juez. O si habrá otras. De hecho, Sanz aseguró que el radicalismo promueve una causa contra el fiscal Taiano: "Todavía más importante que la otra, porque su conducta nos parece mucho más grave". Como Taiano es un funcionario del ministerio público, la denuncia entrará en forma de presentación en la Procuración General, que encabeza Esteban Ri-ghi. Como sostiene buena parte de la oposición, Sanz dice que Taiano debería haber apelado porque "tiene la obligación", aunque "no está escrito" es una obligación defender "a la sociedad". Los fiscales, por su lado, respondieron un día antes cuando el vicepresidente Julio Cobos aprovechó la estampida y se montó a la cruzada. Dijeron, no existe tal obligación de apelar, si no hay pruebas que lo avalen.

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