En Pico no van a cerrar los cabarets y en Telén, Lonquimay, 25 y Victorica hay dudas

En la ciudad norteña de General Pico no van cerrar los cabarets que, se sospecha, son fachadas de prostíbulos. Eso ya se lo comunicaron a la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa.
La medida generó malestar en el secretario Rubén Funes. General Pico no es la única: en Telén, 25 de Mayo, Victorica y Lonquimay, otras de las localidades donde hay whiskerías habilitadas, oficialmente no se ha avanzado para analizar el cierre. Hay tibios intentos, pero no se han analizado en profundidad los pedidos del Gobierno provincial para que se cierren esos locales nocturnos.

Estos locales habilitados como cabarets y whiskerías, dicen las autoridades, son utilizados como "pantallas" porque, en realidad, son prostíbulos donde se explota e, incluso, se esclaviza en algunos casos a mujeres.

La nota fue enviada por Funes hace tres meses a todos los concejos deliberantes. Es un pedido para "imitar" a Santa Rosa, donde el 28 de mayo pasado sus concejales prohibieron por ordenanza el funcionamiento de estos locales nocturnos, en un intento de combatir la explotación sexual y la trata de personas. Es un alineamiento con la política implementada por la conducción comunal de Francisco Torroba (Frepam).

Los concejales de General San Martín fueron los primeros en reaccionar y aprobaron el cierre de las whiskerías. Luego le siguieron media docena de pueblos, entre ellos Quehué, Jacinto Arauz, Winifreda y Eduardo Castex.

Es un tema complejo, en el que hay voces a favor y en contra. Lo cierto es que este año hubo casos de denuncias de trata en Guatraché, Santa Rosa, 25 de Mayo, Telén y Lonquimay. Además, la Justicia federal procesó por primera vez a un hombre por el delito de trata de personas: es el dueño de un cabaret en 25 de Mayo. Además, un fiscal federal pidió investigar la red de whiskerías en Santa Rosa.

El caso de Pico

En General Pico los concejales respondieron inmediatamente la nota de Funes. "La verdad, no quedamos para nada conformes", dijo el secretario a este diario digital. "Dicen que no se habilitarán nuevos cabarets, pero tampoco que se cerrarán", agregó.

Fernanda Alonso (PJ) dio su versión en una comunicación telefónica con este diario digital y dijo que a ella "no le consta" que en los cuatro cabarets piquenses se ejerza la prostitución.

"En Pico las habilitaciones comerciales, de cualquier local, no caducan. Desde el momento en que asumimos, eliminamos toda posibilidad de que se abran nuevos cabarets. Había cinco habilitados y se acordó que no se reemplazará a ninguno. Es decir, quedarán cinco", sostuvo. "Luego se cerró uno y quedaron cuatro. Nada más", agregó.

- ¿Por qué no pueden cerrarse?

- Es que tienen habilitación comercial. A no ser que no cumpla con los requisitos…

- ¿Cuáles son esos requisitos?

- Son un montón. No puedo enumerarlos ahora.

- ¿Exigen a las mujeres que trabajan en esos cabarets las libretas sanitarias?

- Sí.

- ¿Con exámenes ginecológicos?

- Sí, claro.

- Eso es una señal clarísima de que se ejerce la prostitución en esos locales.

- No, no, no. Las personas que manipulan alimentos tienen que tener esas libretas sanitarias.

- ¿Pero por qué si sirven copas necesitan exámenes ginecológicos?

- Son las normas.

- ¿A una moza que trabaja en un restorán o en un bar también le piden exámenes ginecológicos?

- Tengo entendido que sí.

- ¿A los varones también?

- No, creo que no…

- Entonces, ¿no se cerrarán los cabarets?

- No, porque además si los cerramos la municipalidad podría verse afectada por reclamos legales.

- ¿Y quién protege a las chicas que trabajan allí?

- Hay controles.

Luego, se cortó la comunicación telefónica. Alonso no volvió a responder los llamados.

25 de Mayo

En 25 de Mayo hay tres whiskerías que están funcionando actualmente. La restante, El Rancho, fue clasurada porque se denunció que una joven boliviana fue esclavizada.

No se ha analizado el caso en el concejo. El bloque del Frente para el Cambio, sin embargo, pidió más informes al secretario Funes.

Miriam González (Frente para el Cambio) dijo que los concejales opositores están en contra del funcionamiento de estos locales. "Comenzaron a proliferar con el boom del petróleo", dijo.

Expresó que pidieron estudios a Derechos Humanos para conocer qué pasaría en caso de que se cierren. Temen que, en caso de que se clausuren, puedan incrementarse los casos de abusos sexuales en la zona.

"Aún desde Derechos Humanos no nos contestaron. Hay dudas. Igualmente, sabemos de las consecuencias de estos locales, donde en ciertos casos se esclavizan a las chicas y a las niñas", sostuvo González. "Queremos avanzar con el cierre", finalizó.

Lonquimay

En la localidad de Lonquimay, donde esta semana hubo una grave denuncia, juraron que no habían tratado el pedido del Gobierno provincial porque nunca habían tenido problemas. Ese, al menos, fue el particular argumento de la concejala Ana Marta Weigun. "No puedo decir si están o no obligadas a estar ahí", dijo Weigun respecto de las mujeres que permanecen en ese local. Ella negó que se haya "cajoneado" el pedido de adhesión de Derechos Humanos. Pero lo cierto es que no lo han tratado aún.

En Telén y Victorica

Las localidades oesteñas de Telén y Victorica acaparan a cuatro whiskerías. Una, de Telén, fue clausurada la semana pasada, cuando rescataron a una joven que dijo que estaba siendo sometida a la trata de personas.

En Telén, el intendente Arturo Abraham dijo que el "tema es complejo" y que están tratando de encontrar la forma para que no haya reclamos legales de los propietarios de estos locales si es que les retiran las habilitaciones.

En Victorica, en tanto, tampoco se está tratando el pedido. Hay otras localidades donde están habilitados los cabarets. "Estamos preocupados porque no hay respuestas satisfactorias. Solamente en media docena de localidades se aprobaron ordenanzas para cerrar las whiskerías", dijo Funes a DiarioTextual.

Comentá la nota