Piccinini emitió una dura resolución sobre la situación del Hospital

La Defensora del Pueblo recomendó a la ministra de Salud Cristina Uría que “intervenga de manera urgente a efectos de lograr la correcta prestación del servicio de salud en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche”.
Sugirió asimismo al Poder Ejecutivo Provincial arbitre las medidas del caso a efectos de obtener las partidas financieras correspondientes, y lograr la optimización de la utilización, conforme prioridades, para que el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche pueda desempeñar convenientemente su tarea.

La Defensora del Pueblo efectuó sus recomendaciones y sugerencias luego de visitar ese nosocomio en más de una oportunidad y constatar “las graves deficiencias y falencias que padece ese Centro de Salud”, las que son detalladas en la resolución correspondiente que consta de más de 20 páginas. Ese trabajo contiene un pormenorizado informe de lo observado como así también en las condiciones que desarrollan sus tareas los trabajadores de ese Hospital

Al respecto indicó la Defensora Piccinini que la recorrida que demandó dos jornadas de más de seis horas cada una, “comenzó por el Servicio de Salud Mental, donde pudo apreciar allí una estructura edilicia totalmente deteriorada y de pequeñas dimensiones, el office de enfermería además de reducido, y de ser una construcción antigua, se encuentra casi en estado de abandono. No hay baños destinados a los pacientes, sólo para el personal, y el mismo se encuentra en condiciones deplorables”, dijo.

Piccinini agregó que “la gran cantidad de pacientes (que superan las 500 personas), no tienen un lugar físico adecuado para esperar la atención de los profesionales que los asisten, por ello deben permanecer parados sobre una escalera, siguiendo la fila apostados contra la pared, a fin de dejar una parte de los escalones libres para el ascenso y descenso del personal de servicio”.

“Cuentan con un pequeño consultorio en la planta baja y dos pequeños en la superior”.

Según la Defensora, “el deterioro del lugar es total, no posee calefacción, y reitero los pacientes esperan parados todo el tiempo que lleva la terapia que realizan los psicólogos y psiquiatras al resto de los pacientes, los que son atendidos por orden de llegada”.

El informe contiene 31 páginas en las que Piccinini enumera las situaciones que considera deben revisarse desde Salud Pública. (ANB)

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