"Los pibes siguen mal".

"Los pibes siguen mal".
Batista le contó a Olé que en el hotel les comunicaron que se harían cargo de lo que les robaron y confirmó que seguirán en el torneo, pese a que "cuesta concentrarse". Hoy juegan contra Egipto.
El tiempo ha perdido su lógica, sus diarias formas de ser, en el Holliday Inn. La noche domina Toulon, se ve su oscura serenidad en cada ventana, pero el hotel no parece entenderlo. Casi ocho horas después del penal y la picadita de Banega, el verdadero Buonanotte y el 4-0 al equipo holandés, los jugadores de la Sub 21 nacional todavía caminaban sus habitaciones, bajaban al looby, volvían a subir. Eran las cinco de la mañana, sí, y nadie, nadie, había dormido. La policía de la ciudad todavía buscaba huellas, pistas, registrando los cuartos, y lo mismo hizo a la mañana, apenas unas horas después. Finalmente, al menos, se encontró una certeza: el hotel fue Kosovo, como lo había pintado el Papu Gómez, un caos nomás, y "los chicos se la pasaron hablando de este tema, la verdad es que siguen mal", según le contó Sergio Batista, técnico juvenil, a Olé. Kosovo, un caos, esa certeza nomás, pero a la Sub 21 ya todo le parece suficiente, demasiado.

Argentina juega hoy ante Egipto y el Checho jura que "es difícil volver a concentrar al plantel en el torneo". Los encargados del hotel hablaron a la noche con el cuerpo técnico y le comunicaron que se hará el intento de devolverle a la delegación el valor de los objetos robados (las pertenencias de cada jugador y los 60 mil dólares de viático que la AFA había enviado). "Mañana (por hoy) nos van a confirmar qué harán, recién entonces tendremos una respuesta -adelantó Batista-. Pero bueno, según lo que nos dijeron se van a hacer cargo, así que esperemos que sea realmente así". Escéptico el Checho, como escépticos también los chicos, quienes apenas se encontraron con el terremoto de sus cuartos dijeron que se querían volver al país. "Lo del hotel es una vergüenza", había dicho el Papu Gómez, a quien sólo le dejaron unos calzoncillos y el botinero. La valija, el pasaporte, el dinero y la computadora ya están en una habitación que no es la suya. Perotti, Trecarichi, Bruna, Banega, Pacheco, Buonanotte, Humbertito Grondona, Subdirector de Selecciones Nacionales, y Omar Souto, administrativo de la AFA, habían sido los otros damnificados.

La bronca por el temporal, sin embargo, ha capeado un poco. Inmediatamente después del robo se dijo que el plantel podía abandonar Toulon, algo que en serio se había barajado, pero las horas han tranquilizado esa elección. "Y en todo caso no somos nosotros los que tenemos que decidir eso", medió Batista, "sino la AFA".

Ya lejos, siempre anónimos, los ladrones, Argentina seguirá en Toulon, en el torneo, en su ilusión. Una noche que ha sido como dos, ha pasado. Esa es, al fin, la única buena noticia.

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