¡¡¡Pezzati ganó una!!! La Justicia reivindicó facultad del Consorcio Portuario para reglamentar tareas de la estiba

Un fallo judicial ratificó la competencia del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata (CPRMDP) para reglamentar y fijar condiciones para el desarrollo de la actividad de estiba en la terminal marítima sometida a su administración.

La resolución unánime, que lleva la firma de los jueces Adriana Sardo, Elio Riccitelli y Roberto Mora, integrantes de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo del Departamento Judicial Mar del Plata, respalda en todos sus términos un fallo de primera instancia que ya había rechazado un recurso de amparo interpuesto por una cooperativa a la que la autoridad portuaria le había negado el pedido de habilitación para prestar servicios de estiba en el puerto local porque no cumplía con las condiciones fijadas al efecto por normativas vigentes.

Con el citado pronunciamiento quedaron reafirmadas las facultades del ente público encargado de la administración del Puerto Mar del Plata para establecer los presupuestos que deben cumplir quienes pretendan llevar a cabo una actividad comercial y/ o industrial en la estación marítima sometida a su gestión.

El reclamo judicial comenzó en el Tribunal en lo Contencioso Administrativo Nº2 del Departamento Judicial Mar del Plata, ante el cual la firma Cooperativa de Trabajo de la Industria del Pescado Alimar Limitada había iniciado una acción de amparo para impugnar la Resolución N° 199-13/08 con la que el CPRMDP denegó la inscripción de la demandante en el Registro de Empresas de Servicios Portuarios de Estibaje del Puerto de Mar del Plata.

En aquel fallo de primera instancia, el juez Marcelo Daniel Fernández convalidó el temperamento adoptado por la autoridad portuaria, que en el ejercicio de sus atribuciones delegadas rechazó la inscripción pretendida por considerar que el objeto social de la cooperativa –industrialización y comercialización de pescado-resultaba ajeno o no comprendía a las labores propias de estibaje.

Respuesta de similar tenor emitió el tribunal de alzada tras un nuevo recurso de apelación. Los camaristas reiteraron que aquella resolución emitida por el CPRMDP no solo apuntaló la respuesta a la demandante en la cuestión inherente al objeto social de la firma, sino que además "detectó y descalificó una serie de irregularidades en la solicitud" vinculadas con la documentación necesaria para acceder a la autorización que le permita operar en tareas de estiba dentro del puerto local. "No queda más que descartar cualquier reproche por ilegitimidad respecto del comportamiento observado por el Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata", sostienen los jueces Sardo, Riccitelli y Mora.

Los camaristas coinciden con el juez de primera instancia en que la estiba o estibaje no puede ser concebida sino como una labor "autónoma y claramente definida" dentro del complejo universo de actividades portuarias que sólo puede ser ejercida por personas o agrupaciones idóneas denominadas "estibadores" o "empresas portuarias de estibaje".

Por eso avalaron la decisión del CPRMDP de rechazar la inscripción de Alimar como prestadora de servicios en el Registro Portuario de Estibadores al considerar, entre otras cuestiones, que el objeto social de la cooperativa no comprendía las actividades de estiba, desestiba y trasbordo de mercaderías. "No observo en tal proceder más que una clara y concreta aplicación de la doctrina de la especialidad, a la que debe acudirse para precisar los límites de actuación de las entidades de existencia ideal", señala en su voto el juez Mora, acompañado luego en todos sus términos por sus pares Riccitelli y Sardo que rechazaron así este recurso de apelación e impusieron a la demandante las costas de este proceso judicial.

Comentá la nota