Petroleros de Santa Cruz cortan la ruta 3 en Caleta porque no les reconocen días caídos

Desde esta madrugada los petroleros santacruceños mantienen cortada la ruta 3, en el acceso norte a esta ciudad, recrudeciendo las medidas de fuerza ante la negativa de las operadoras de reconocerles los días de paro, que hoy ya suman 15. En sueldo básico y otros ítems hubo avances.
En la segunda asamblea de la jornada de ayer, realizada a las 21 frente a la sede sindical, los voceros Marcelo Salguero y Rubén Retamozo explicaron a los cerca de 500 trabajadores que las negociaciones habían avanzado poco, más allá de que las operadoras se comprometían a un 20 por ciento de aumento al básico y a incrementar los ítems no remunerativos como paz social (750 pesos), viandas (70 pesos) y labor en torres (1.100 pesos), entre otros.

Pero lo más espinoso estaba en el reconocimiento de los 14 días caídos por la huelga. "Tenemos que hacernos respetar ante la dictadura de las operadoras", expresó a viva voz otro operario de base.

También hablaron otros delegados del gremio que culparon –por la reticencia empresarial a pagar los días caídos- a "los traidores de Las Heras", que levantaron hace dos días el paro en un sector.

"Pero no se hagan problemas, es apenas el 15 por ciento de los compañeros de Las Heras", aseguró Salguero, mientras no faltaban los que vociferaban tener ganas de ir a esa localidad para "bajar" a los que quieren volver a trabajar.

PISOS SEPARADOS

Para graficar la tensión que ayer hubo en Buenos Aires, los voceros informaron que las partes estuvieron "dialogando" sin cruzarse las caras y en mesas separadas por varios pisos. Mientras Héctor Segovia, Diógenes Padilla y otros miembros del gremio estaban en un piso 18, los abogados y gerentes de las operadoras negociaban en el piso 12 del Ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada, ubicado en la avenida Alem.

Hasta el cierre de esta edición el destino económico de Santa Cruz seguía debatiéndose en aquel edificio, sin solución.

TENSA CALMA

En tanto, desde la madrugada, un grupo de trabajadores en Pico Truncado decidió manifestarse en una planta de control que envía a Termap.

"Allí están nuestros compañeros con cruces constantes con los gendarmes", había dicho Salguero en la primera asamblea, la de las 16, apoyándolos, al tiempo que un trabajador propuso que si no se llegaba a un acuerdo "vamos todos a Termap", y otro gritó que mejor sería ir a tomar la planta deshidratadora de YPF en Cañadón Seco. Las sugerencias no prosperaron.

Por la tarde habían visto con buenos ojos que en la mesa de los sindicalistas se hubieran sumado Guillermo Pereyra, de los Petroleros de Neuquén, y Mario Mansilla, de los de Chubut.

"La presión sale de ustedes compañeros y beneficia a los otros gremios, por eso pido un aplauso para ustedes mismos", dijo Salguero.

La reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación, en Buenos Aires, comenzó al mediodía. El cuarto intermedio lo habían pedido los representantes de las operadoras pasadas las 23 del miércoles, ya que no se había llegado a un acuerdo con el sindicato santacruceño.

Como mediador por la Provincia estuvo el secretario de Trabajo, Raúl Santibáñez.

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