Los petroleros en pie de guerra

Pese a que el Ministerio de Trabajo de la Nación ordenó cancelar los despidos, los gremialistas amenazan con un paro ante el incumplimiento de las empresas.

Las operadoras presionan por mayores precios de los hidrocarburos en boca de pozo. Hay intensas negociaciones con Nación.

Neuquén > Pese a los acuerdos a los que se arribó en los últimos días y a la disposición del Ministerio de Trabajo de la Nación, que ordenó que se vuelva para atrás con todos los despidos en el sector petrolero, el conflicto está lejos de solucionarse.

El fin de esta situación crítica ahora está en los despachos de la Secretaría de Energía de la Nación y no en las innumerables negociaciones entre las empresas y los gremios. Las operadoras presionan por mayores precios de los hidrocarburos en boca de pozo. Y si bien el gobierno central ya tiene planeado un plan que se denominaría Petróleo Plus II, aún no es suficiente y las negociaciones son intensas.

Mientras que por el lado de los trabajadores el malestar es creciente. Neuquén se está transformando en una olla a presión que está a punto de estallar. Las bases del gremio que conduce Guillermo Pereyra son cada vez más difíciles de controlar. Los trabajadores suspendidos, más los que han recibido los telegramas de despido, ya no soportan vivir con menos de la mitad de los salarios que cobraban hace un año. Y en todo el país se habla de 4 mil despidos en el sector si no se llega a un acuerdo. Esta semana el sindicato se declararía en libertad de acción para tomar medidas de fuerza.

El gobierno nacional y el de la provincia de Neuquén dieron un plazo de 15 días para que las empresas y los gremios terminen con el conflicto de forma definitiva. Pero las firmas siguen presionando por los precios y los gremios alertaron que paralizarán la producción si se siguen violando los pactos alcanzados.

Los trabajadores amenazaron con iniciar un paro de actividades si las empresas siguen haciendo «caso omiso» a la orden ministerial de no despedir trabajadores.

Pereyra dijo, en declaraciones a la agencia NA, que «si bien el Ministerio de Trabajo prohibió los despidos mediante la Resolución 805, que fue dictada el miércoles, algunas compañías hicieron caso omiso». «Por eso estamos muy cerca de dictar el paro de actividades», anticipó el gremialista.

Y, si bien ratificó que no se puede «dejar que miles de trabajadores pierdan su empleo», alertó que «hay que ser prudentes porque enfrentamos un escenario complejo» en donde se necesita el suministro de gas para sostener la matriz energética que abastece a hospitales y centros de salud, en momentos en que la Gripe A se propaga.

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