Dos petroleras están que arden.

Entre las empresas petroleras existe un clima de convulsión a partir de la decisión de YPF de abandonar la Cámara de la Industria del Petróleo por diferencias con Shell.
La mayor compañía del sector emitió un breve comunicado para transmitir la novedad: "Ante la falta de representación de sus intereses como empresa argentina productora de petróleo y gas integrada, YPF decidió renunciar a su participación" en la entidad. La cámara está presidida por Shell. El distanciamiento entre ambas compañías se produjo a partir de la entrada como accionista de YPF del grupo argentino Petersen, que preside Sebastián Eskenazi.

Además de Shell e YPF, que ahora se retira, la CIP está integrada por Petrobras, Esso, la Compañía General de Combustibles (CGC), Pan American Energy, Petrolera Conosur, Pluspetrol, Refinor, Total y Wintersall.

"Tenemos criterios cada vez más diferentes respecto de la forma de encarar los negocios del sector. Nosotros apuntamos a la producción integral, a la búsqueda de soluciones a los conflictos que se presentan. Por caso, ayer anunciamos un acuerdo con los expendedores de combustible, y aparentemente la visión de Shell es otra", refirieron desde YPF.

En efecto, YPF, Esso y Petrobras acordaron anteayer otorgar a partir del 1º de mayo pasado "una mejora" en los márgenes de rentabilidad que tienen las estaciones de servicio de su red para que éstas paguen un incremento salarial a su personal. Shell fue la única petrolera que no rubricó el acuerdo, aunque sigue negociando con la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha).

En su momento, el gobierno promovió la "argentinización" de YPF a partir de la incorporación de un socio nacional en la empresa controlada por la española Repsol. El grupo Petersen logró una flexibilización en la política oficial respecto a los precios de los combustibles, que paulatinamente empezaron a aumentar. A cambio, la empresa se comprometió a elevar su nivel de inversiones. Shell, en cambio, sigue en confrontación con la administración kirchnerista.

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