Petrobras elimina parte de su línea gerencial en la Argentina

La empresa redujo de seis a cuatro sus direcciones y se deshizo de una decena de gerencias. Es para optimizar costos en medio de un plan para aumentar ganancias
Petrobras Energía, la tercera petrolera de la Argentina, puso en marcha un plan de reorganización de su estructura en el país para optimizar costos, según la explicación que circula por los pasillos de Maipú 1, el edificio que hoy ocupa la empresa y heredó tras la compra de Pecom Energía, de la familia Perez Companc, en 2003.

La reorganización consiste en la eliminación de dos direcciones, de manera que sólo habrá cuatro sillones ocupados en las reuniones de Directorio que conduce Decio Odone, timonel de la empresa en el país.

En el mismo movimiento se redujeron aproximadamente una decena de gerencias, si bien la empresa no aportó especificaciones.

"El directorio ha aprobado una nueva organización funcional con vigencia a partir del 1º de septiembre de 2009", explica un elíptico comunicado enviado ayer a la Bolsa por la compañía.

De acuerdo con la carta, subsistirán las direcciones de Exploración y Producción, encargada de la búsqueda y extracción de petróleo y gas, el negocio base de la compañía; la Comercial –relacionada con el manejo de su red de más de 500 estaciones de servicio y las ventas de productos en general–; y la de Administración y Finanzas.

Además, se crea una dirección Industrial, que reunirá a actividades que antes estaban distribuidas en otros estamentos de la empresa.

Las sacrificadas son las direcciones de Servicios, que formará parte de Administración y Finanzas, y de Gas y Electricidad, que bajará al rango de gerencia.

En línea con los actuales resultados económicos, la compañía brasileña parece inmersa en un proceso de reestructuración desde finales de 2007. En aquella ocasión, lanzó un proceso de reducción de personal con vistas a bajar en 10% su plantilla, que superaba los 4.000 empleados.

En abril, la filial local de la brasileña le vendió a la casa matriz su negocio en Perú, que le permitió embolsar u$s 619,4 millones que destinará a "potenciar la capacidad de focalizar la inversión de la compañía en la Argentina y fortalecer la situación financiera de corto y mediano plazo", según informó en aquella oportunidad.

Así, llevó a $ 969 millones sus ganancias en los primeros seis meses del año, un 85% por encima de los $ 523 millones del mismo período de 2008.

Entre los mayores problemas que enfrente la empresa –que también tiene negocios en Bolivia, Venezuela y Ecuador– figuran la caída en el precio internacional del crudo desde octubre del año pasado, que trajo aparejada una baja en los valores de sus principales productos, y el retraso de los precios de los combustibles en el país.

Por otra parte, también sufre la caída en su producción de gas y petróleo durante los últimos años, debido a la madurez de los yacimientos que opera en el país.

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