Petitti ya pidió espacio propio en la Legislatura

Usura: la legisladora piquense admitió que recurrió al circuito ilegal de préstamos en la provincia. Y se presenta como una víctima de la usura. No explicó con claridad por qué obvió su situación financiera en la declaración jurada que presentó al inicio de su gestión. Voces de su propio partido piden la actuación de oficio de la Justicia. A ella ya la investiga el Tribunal de Cuentas.
La diputada Silvia Petitti ya se comunicó con el presidente de la Legislatura provincial, Luis Campo, para que este tome las medidas necesarias para contar con un espacio propio en el cual establecer el bloque unipersonal que conformará a partir de ahora.

Según trascendió, el nuevo bloque se denominará finalmente “Radical Independiente”, después de que sus ex pares de bancada rechazaron la posibilidad de que lo denomine “UCR”, como había sugerido la legisladora en un primer momento.

La diputada radical se fue del bloque del FrePam después de que los jefes políticos de la mayoritaria línea Blanca de la UCR le sugirieron esa salida, en una reunión que se realizó el lunes pasado, para intentar menguar el escándalo político provocado por las abultadas deudas con prestamistas y cheques rebotados que se acumulan en los registros del BCRA.

Sin embargo, la situación de la legisladora ya se convirtió en el culebrón político del verano. Ayer, el diputado radical Martín Berhongaray se preguntó por qué razón ningún fiscal o un juez ha tomado cartas en el asunto hasta ahora.

En torno al caso sobrevuela el fantasma de varias figuras delictuales. En principio, la legisladora radical tomó préstamos en el mercado paralelo e ilegal. La usura es una actividad prohibida y encuadrada dentro del Código Penal.

Como si esto fuera poco, Petitti tampoco declaró la situación económica y financiera cuando presentó la declaración jurada al principio de su gestión, en diciembre de 2007. El Tribunal de Cuentas de la Provincia sí abrió una investigación para determinar si la diputada incurrió en un delito.

Petitti tuvo el aval del bloque al principio, pero con el transcurrir de los días y la acumulación en dos meses de 90 cheques rebotados por 360.000 pesos, su situación se hizo insostenible. Más aún teniendo en cuenta que 2009 es un año político y que se estima que la deuda que tiene Petitti ascendería al millón de pesos.

La legisladora dice estar “decepcionada” y “dolida” con los dirigentes del radicalismo que decidieron apartarla, entre ellos el senador Juan Carlos Marino y el diputado nacional Daniel Kroneberger, quien fuera su padrino político.

De todos modos, tampoco el affaire deja bien parados a los dos dirigentes que pretenden renovar sus bancas en el Congreso Nacional en las elecciones de este año. Según Petitti, no le habrían pedido la renuncia sino que le sugirieron que abandone el bloque del FrePam y forme una bancada solitaria, para aliviar así los costos políticos que pagará la oposición.

Sugestivamente, a pesar de la ruptura, es lo que Petitti terminó haciendo. De esta forma, al no renunciar, la legisladora piquense seguirá cobrando su dieta y la banca no quedará en manos del dirigente del Fregen (socio político de la UCR en el FrePam) que seguía en la lista como suplente.

Petitti es una docente de General Pico. Desde hace más de una década revistaba en la lista Blanca del radicalismo. Kroneberger la incluyó en la lista de diputados provinciales de la última elección. Fue la última diputada que ingresó al cuerpo a partir de la performance electoral de la coalición opositora.

Ahora, ella explicó que sus desvaríos económicos comenzaron cuando se incendió la fábrica Prodinco, de Américo Gualtieri. El local era de la familia y ese alquiler, el principal ingreso. También dijo que le fue mal como representante de una empresa de venta de cosméticos.

Petitti denunció que los prestamistas a los que acudió pretenden cobrarle “intereses de los intereses”. Llegó a decir que su familia está amenazada, aunque no presentó denuncia policial o judicial alguna por esas supuestas presiones.

El diputado Martín Berhongaray -hijo de Antonio- afirmó ayer que le “llama la atención que ningún fiscal ni juez levante la denuncia por usura”. Y dijo, en declaraciones radiales, que “evidentemente están mirando para otro lado”.

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