El peso se apreció 8,4% en 2008.

Por primera vez en cinco años, la divisa local se fortaleció ante una canasta global de monedas.
El peso se apreció un 8,4% durante el año pasado frente a las monedas de los países que mantienen vinculación comercial con la Argentina, con lo que registró la primera revaluación generalizada desde 2003, es decir, desde que la economía doméstica comenzaba a estabilizar sus variables luego del desbarajuste provocado por la megacrisis que causó el fin de la convertibilidad.

El dato surge del cálculo del tipo de cambio real multilateral que elabora el Banco Central (BCRA), una medición en la que las ponderaciones de las monedas son iguales a las proporciones que representa el comercio que la Argentina tiene con el resto de los países o regiones.

La apreciación del peso fue básicamente disparada por la fuerte devaluación que registró el resto de las monedas de la región (especialmente el real brasileño) en el último trimestre de 2008, cuando la crisis mundial se agudizó por la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y la salida de capitales afectó a todas las economías emergentes.

Esa tendencia no se modificó en diciembre, según corroboran los datos difundidos ayer, aun cuando el peso (según la medición del tipo de cambio multilateral) se depreció 2,2% frente a la canasta de monedas consideradas en esa medición.

Ocurre que esa devaluación se produjo respecto de la mayor parte de las divisas fuertes consideradas, "fundamentalmente el euro, el yuan (China), el yen (Japón) y el dólar", señaló el BCRA, dado que el peso igualmente se siguió apreciando en términos reales frente al real, "moneda de uno de nuestros principales socios comerciales", admite.

La apreciación del peso activó los reclamos de diversos sectores económicos para que las autoridades monetarias faciliten su devaluación, en línea con la fuerte baja que mostraban las monedas de países vecinos.

Ese pedido fue encabezado por la Unión Industrial Argentina, que, en el momento de su mayor malestar por el manejo de la política cambiaria local, advirtió que el tipo de cambio real había retornado a los niveles de 2001, comparado con el de Brasil, y pidió "recordar lo que le costó al país en materia de exportaciones, producción y empleo la devaluación en un 60% del real hace tan sólo 10 años".

El dólar acaricia los $ 3,50

Por lo pronto en lo que va del mes en curso el Central parece haber habilitado un proceso de devaluación progresiva del peso, aunque cuidando que el desplazamiento alcista del dólar no genere incertidumbre ni aliente compras del público financiadas con depósitos bancarios.

Esa presunción pareció fortalecerse ayer cuando la cotización mayorista del dólar (la que refleja más fielmente la intervención oficial en el mercado) volvió a moverse al alza por impulso oficial.

En el sector en el que operan bancos y empresas cerró a $ 3,478/3,479 por unidad, cuatro milésimas arriba del cierre anterior, por las marginales compras que el Central efectuó sobre el cierre de la jornada, cuando el precio bajaba por la presión de la oferta. Así pareció indicarle al mercado que avalaba la corrección que dejó al dólar una ganancia de 2,3 centavos en la semana que, desde el lunes, quedaría a la vista del público con el billete ofreciéndose a $ 3,50 en las casas de cambio céntricas.

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