Pese a las vacaciones, empresarios y sindicalistas se sondean para el 2009

Pese al enfriamiento de la economía, el verano se avecina caliente. Muchos de los empresarios, banqueros y sindicalistas más influyentes del país comenzaron sus vacaciones y otros lo harán en los próximos días, pero esta temporada no será igual.
Los teléfonos arden y la atención está puesta en la crisis internacional y en lo que le espera a la Argentina a partir de marzo. En este contexto, los principales referentes de todos los sectores se tomaron un respiro, pero ya comenzaron a organizar encuentros informales en la costa para intercambiar opiniones respecto de la coyuntura.

Los encuentros se concentrarán en Pinamar, Mar del Plata y Punta del Este, donde vacaciona la mayoría de la dirigencia. Muchos de los principales directivos de empresas, gremios y bancos tienen casas de veraneo en estas ciudades costeras, por lo que aprovechan para organizar almuerzos o cenas. Muchas de las definiciones empresariales o sindicales surgen de estos encuentros informales.

Algunos de los hombres que mantendrán este tipo de encuentros son los miembros de la cúpula de la UIA, como José Ignacio de Mendiguren, el papelero Héctor Massuh, el titular de FIAT, Cristiano Rattazzi, el referente de la industria plástica, Héctor Méndez (próximo titular de la central fabril), el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos de la Vega, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Carlos Wagner, y el banquero y titular de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Jorge Brito.

Varios de estos referentes del mundo empresario ya agendaron reuniones para los próximos días con sindicalistas. El objetivo, dijeron fuentes del sector a El Cronista, es sondearlos respecto de su perspectiva económica y de cómo piensan encarar el año en materia salarial. La intención de los empresarios es transmitirle al sindicalismo su temor ante el freno de la economía, a fin de que analicen con cautela la estrategia con la que encararán la discusión salarial en paritarias en marzo. De lo contrario, dicen los dirigentes del establishment, los despidos serán inevitables.

En esta época, los empresarios vuelven a la Capital Federal sólo si suena el teléfono de Presidencia para convocarlos a algún anuncio o reunión en la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos. “Enero es un mes muerto, no hay reuniones”, dijeron varias fuentes de la UIA, refiriéndose a encuentros formales. La próxima reunión de Junta Directiva está prevista recién para mediados de febrero.

Pese a la calma característica de este mes, que se vio acentuada ante el parate de la actividad producto de la crisis, la dirigencia está previendo un año muy difícil en materia económica y eso no los deja veranear tranquilos.

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