Pese a todo, la demanda laboral para el próximo trimestre sigue siendo positiva

Según el trabajo elaborado por una empresa de recursos humanos, son más los empleadores que piensan que contratarán personal con respecto a los que sostienen que que la demanda bajará
Como todos los trimestres, la empresa de recursos humanos Manpower realiza la Encuesta de Expectativas de Empleo, que tiene por objeto indagar sobre las intenciones de contratación de personal de las empresas, lo que a su vez sirve para auscultar la mirada que tienen sobre su futuro inmediato.

En la referida encuesta se trabaja con un índice, denominado expectativa neta de empleo, que surge al considerar el porcentaje de empleadores que prevé un aumento en las contrataciones y restarle el porcentaje de quienes esperan una disminución.

Estas expectativas, para el primer trimestre del próximo año, dieron un 8 por ciento positivo lo que refleja, según consideraron los autores del informe “un cauto optimismo de parte de los empresarios”.

De ese dato se pueden hacer dos lecturas: Una negativa, en donde se consideraría que la medición registra una caída de 11 puntos porcentuales con respecto al último trimestre de este año y 17 puntos si la comparación es interanual. Pero teniendo en cuenta el contexto actual, donde el empleo en distintas actividades muestra suma precariedad y todos los días se escuchan noticias que dan cuenta de posibles suspensiones de personal, la información no deja de ser auspiciosa.

PUNTAL VILLA MARIA entrevistó al Director Regional Norte de la citada empresa, Martín Poncio, quien explicó los resultados obtenidos en el trabajo y las perspectivas que se abren para el próximo año en materia de empleo.

- Todos los días se escucha que el empleo está en terapia intensiva pero hay empresas que estiman que van a necesitar más personal.

- Exactamente. La lectura sigue siendo mala, pero no es gravosa ni alarmante. No está más allá de los esperado y razonable. Incluso el hecho de que siga siendo positiva nos pone en una situación a nivel global de la media para arriba. Algunos países están verdaderamente mal, 12 ó 16 puntos para abajo; son cifras negativas muy importantes. Realmente la situación de Argentina todavía no es alarmante.

- Un dato positivo...

- Sí. Hay situación particular, y es que veníamos desde el 2003 con fuertes crecimientos, sobre todo en la actividad productiva. Eso hizo que las empresas fueran preparando a su gente, armando los equipos de trabajo que iban a necesitar en el futuro inmediato; es como que iban abriendo el paraguas, se iban anticipando. Esa proactividad que tenían las organizaciones se cortó de repente. Notificada y formalizada la crisis y la recesión en aquellos países que para nosotros son muy importantes a nivel económico, muchas empresas empezaron a suponer que el próximo año no crecerían. Ese freno se nota mucho más en la parte de recursos humanos porque se deja de tomar a toda esa gente que se tenía pensado incorporar e inclusive como las organizaciones tenían en vista un crecimiento futuro, es normal que estuvieran con una estructura mayor de la necesaria. Es razonable que hayan buscado una situación de equilibrio. Esta situación de equilibrio puede haber provocado algunas ligeras desvinculaciones que a nivel general son menores; lo que pasa es que han tenido mucha difusión.

- ¿Qué sectores serían los más perjudicados?

- Hay dos sectores que reciben el mayor impacto: manufacturas y comercio mayorista y minorista, que tienen una expectativa de tres y dos respectivamente; junto con agricultura y pesca son los que menores expectativas tienen para el primer trimestre de 2.009. Tener una expectativa de tres puntos en comercio, cuando viene de tener expectativas de 40 puntos, hablan de una diferencia muy marcada. Todas las medidas que se están tomando son para reactivar el consumo, porque se detuvo. El comercio, tanto mayoristas como minorista, está estrictamente vinculado al consumo, por consiguiente esa vinculación es directa. Por otro lado, las manufacturas, que han sido muy demandantes de mano de obra en los últimos tres años, de golpe empiezan a sentir que suceden cosas, en relación a Brasil, ven que perdemos competitividad en muchos aspectos y eso hace que también se haya frenado sobremanera.

- En contraposición, ¿qué sectores tienen mejores perspectivas?

- Hay tres, que se vienen mostrando prácticamente en todos los períodos. Transporte y servicios públicos; minería y construcción, y administración pública y educación. Estos normalmente tienen una relevancia superior con respecto al resto; aún así, minería y construcción es el que históricamente tuvo la caída más grande. Si bien ahora sigue estando entre los mayores, porque tiene el 15 por ciento de expectativa neta de empleo, viene de tener 60. Realmente son cifras muy importantes. Hay otras señales muy marcadas, como el NEA (región del Noreste Argentino), que ha dado el cero por ciento. Hay sectores geográficos en donde la expectativa neta de empleo está en cero, con lo cual la situación es para prestarle más atención.

- Este trabajo se realizó antes de las medidas recientemente anunciadas. ¿Qué impacto cree que pueden tener en la generación o el mantenimiento del empleo?

- Creo que las expectativas de todos es que las medidas que se tomen colaboren. Pienso que ninguna medida es mala, todo tiene el objetivo de fomentar para que esta rueda se vuelva a mover. Nuestra expectativa es que eso suceda y que vuelva a marchar, tal vez no al ritmo que traía, pero al menos que no haya una contracción mayor.

- En otras épocas se hablaba de la demanda insatisfecha que tenía la industria de técnicos. ¿También se frenó?

- Sí, incluso las empresas están tomando un montón de medidas para no despedir. Hay una fuerte actitud de protección contra la baja del empleo. Todas las empresas han invertido mucho dinero en capacitar, en retener, en buscar personas acordes a los requerimientos de su producción o su servicio. Y hoy por hoy tener que desprenderse no resulta fácil para nadie, entonces se está recurriendo a distintas herramientas a los fines de mantener a la gente con trabajo, aunque sea un poco menos, con las expectativas puestas en que esto se revierta pronto.

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