Pese a que suma escándalos, De la Sota respaldó al jefe de Policía

Pese a que suma escándalos, De la Sota respaldó al jefe de Policía

Aseguran que luego de los dos últimos recambios en la plana mayor, no habría quién reemplace a Suárez.

 

El gobernador José Manuel de la Sota respaldó nuevamente a “toda la plana mayor” de la Policía de Córdoba, y al jefe de la fuerza, Julio César Suárez, de quien dijo “trabajan mucho” por la seguridad de la provincia. Así brevemente, respondió el mandatario a las preguntas que le hizo la prensa en relación a la figura de Suárez, el miércoles al inaugurar el Archivo Histórico de la Provincia.

De la Sota avaló a Suárez, pese a que en las últimas horas el jefe de Policía volvió a quedar en la mira por amenazar al fiscal Pablo Molina, quien investiga un caso de “gatillo fácil” provincial. 

Hace dos meses, y por eso tiene una denuncia penal en su contra, Suárez había amenazado a un periodista de los SRT de la UNC, Dante Leguizamón, a quien intentó presionar por su cobertura de un operativo policial en barrio Los Cerveceros, donde se produjo justamente la muerte de Fernando “Were” Pellico bajo balas supuestamente policiales.

Fuentes policiales indicaron que el gobernador no le pedirá la renuncia a Suárez porque “no tiene a quien poner”. Luego del acuertelamiento policial y los consiguientes saqueos y hechos de violencia, asumió el actual jefe, desplazando a César Almada y a varios oficiales que pasaron a retiro. Meses antes había sucedido lo mismo con la eyección de Ramón Frías, por el narcoescándalo. Uno de los comisarios que estaba “en carrera” a la Jefatura era el comisario Claudio Vignatta, exsubdirector de Seguridad de la Capital, a quien De la Sota pasó a retiro en septiembre pasado en el marco de una feroz interna policial.

“In péctore”

Molina volvió a relativizar ayer un hecho grave como las amenazas que él mismo había admitido recibir de parte de Suárez. En diálogo con este diario repitió lo de “frase poco feliz” del jefe policial, y dijo que el contenido de la charla “lo mantendrá in péctore”. Sin embargo, trascendió que, entre otras frases amedrentadoras, el comisario que tiene a cargo la seguridad de los cordobeses le dijo al fiscal de la provincia que “lo iba a conocer”.  

En diálogo con Canal 10, Molina ratificó haberse reunido con Suárez para comunicarle su decisión de imputar por homicidio a los policías Lucas Chávez y Rubén Leyvae, el marco de la instrucción del caso Pellico.

“Como fruto de esa conversación, me parece que se produjo un desliz del jefe de Policía, que no sé a qué atribuirlo. Fue una expresión poco feliz, pero yo no advertí que me quisiera amenazar, ni me sentí amenazado, tampoco presionado. O sea, me sentí presionado como fiscal, desde el mismo momento en que tomé intervención en el asunto. La presión es porque estamos frente a un caso grave y delicado”, explicó en diálogo con el programa “Mirá quién habla”, de Radio Universidad.

Sin embargo, pese a que ahora relativiza el impacto de esa conversación con Suárez, Molina se reunió luego con el presidente de la Asociación de Magistrados, Luis Paoloni, y con fiscal General Adjunto, Héctor David.

Luego de ese encuentro, Suárez se habría comunicado con Molina para pedirle “disculpas” por sus amenazas.

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