Pese a las sanciones, continúa parada la limpieza del Riachuelo

Pese a las sanciones, continúa parada la limpieza del Riachuelo
Hoy vence un plazo judicial y habrá más multas. Lo reiteró un juez federal, a cargo de ejecutar la sentencia de la Corte Suprema. La semana pasada fijó castigos al secretario de Ambiente y a dos intendentes. Exige un plan integrador y no obras sueltas.
Los plazos se terminaron. Hoy debieran estar empezando los trabajos para limpiar las márgenes del Riachuelo y despejar el "camino de sirga", un espacio de 35 metros que según la ley debe dejarse libre a la vera de los cursos de agua. En caso contrario, el secretario de Ambiente de la Nación y titular de la Autoridad de Cuenca (ACUMAR), Homero Bibiloni, deberá pagar una multa personal que, automáticamente, le va a ser fijada por el juez federal de Quilmes, Luis Armella. Y el magistrado va en serio. Ya lo demostró el martes pasado cuando le impuso multas de $ 5.000 diarios al propio Bibiloni y al intendente de Lanús por no haber construido un muro perimetral en el predio de la Asociación de Curtidores.

"Quiero hechos, no palabras. No me interesa recaudar multas, sino que empiecen a limpiar el Riachuelo", sintetiza Armella. El juez tiene a cargo la ejecución de la sentencia de la Corte Suprema en el caso "Mendoza", que dispone que la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires lleven a cabo un plan de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Y en su fallo de julio de 2008, entre otros puntos, el máximo tribunal dispuso que se haga la limpieza de las márgenes de la cuenca y que se transformen en área parquizada.

Pero ACUMAR se limitó a entregar un plan de limpieza de márgenes preparado por la Ciudad de Buenos Aires (ver Los trabajos...). Por eso, en septiembre, el juez intimó a ACUMAR a presentar "un proyecto de obra integrador para todo el camino de sirga que afecta a la Cuenca, con un detalle pormenorizado de cada obra de la zona ribereña". Y le dio plazo hasta el 1° de noviembre "en forma inexcusable e improrrogable" para que comenzara las obras. ACUMAR igual pidió prórroga, pero a principios de este mes el juez se la denegó. Ahora, en diálogo con Clarín, Armella advierte: "Voy a inspeccionar la zona y si no empezaron los trabajos, van a empezar a correr multas. Además, mi resolución pide un plan integral, no acciones sueltas".

Hasta el viernes, el juez seguía esperando la entrega del plan. En la Secretaría de Ambiente, cuyo titular Homero Bibiloni también encabeza ACUMAR, se negaron a atender la consulta de este diario, acerca de los trabajos previstos. "Hablen directamente con el juez", se limitaron a decir.

El Código Civil establece que los propietarios de terrenos linderos a ríos o canales deben dejar una calle o camino público de 35 metros hasta la orilla. Ese es el "camino de sirga", donde la ley prohíbe hacer construcciones. Ese espacio no se respeta en el Riachuelo y para hacerlo hay que liberar la orilla de industrias y asentamientos. Su importancia para la limpieza de la cuenca es clave, porque permitirá controlar mejor que no haya descargas de efluentes químicos o de basura clandestinas. Además, hay que despejar los predios donde AySA instalará estaciones de aireación para mejorar las condiciones aeróbicas del agua.

"Hasta ahora no se ha hecho nada. Hay un relevamiento de la Ciudad de construcciones asentadas sobre la sirga de Capital. En Provincia ni siquiera está el relevamiento. Y la Corte exigió resultados, no medios. No alcanza con abrir un expediente o llamar a una licitación. Las obras se tienen que concretar", afirma Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), una de las ONG que, junto con el Defensor del Pueblo de la Nación, integran el Cuerpo Colegiado que controla el Plan de Saneamiento.

"En el último año, la Autoridad de Cuenca tuvo tres directores ejecutivos distintos, cada uno de los cuales dijo que iba a empezar todo de nuevo -repasa Nápoli-. En el medio llegó Bibiloni, que dijo que todo lo que hizo Piccolotti (la anterior funcionaria de Ambiente) estaba mal. Reclamamos la puesta en marcha de una política de estado regional para el Riachuelo, que sea ejecutada por el que llega, sin empezar de nuevo cada vez. ACUMAR debiera ser independiente y autónoma del Gobierno nacional. pero hoy es muy dependiente".

El juez Armella insiste: "Hemos sido más que contemplativos. Espero que la última resolución, donde fijé multas, haya sido un llamado de atención".

Comentá la nota