Pese al freno de la economía, la inflación sigue siendo alta

Pese al freno de la economía, la inflación sigue siendo alta
Los aumentos en los alimentos volvieron a impulsar en abril el costo de la vida, que subió 1%
A pesar de las señales cada vez más claras de un freno en la actividad económica en la Argentina, la inflación no cede. La semana próxima se informará el índice de precios al consumidor (IPC) de abril que, se descuenta, dará una cifra tranquilizadora, aunque distintas estimaciones privadas anticipan que el número real se volverá a ubicar por encima del 1 por ciento.

A contramano de lo que sucede en prácticamente todos los países de la región -la única excepción, que acompaña al caso argentino, es Venezuela- los precios en el mercado local no dan pruebas de haberse estabilizado como producto de la baja en la demanda, y prácticamente todos los rubros de la economía doméstica registraron aumentos en las últimas semanas. Si bien se espera que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informe en siete días un índice de inflación para abril cercano al 0,6%, los analistas y economistas dan a cuenta de una suba que duplica el indicador oficial.

"En abril, volvieron a registrarse muy pocos productos y servicios con bajas, y en el caso de los alimentos prácticamente todos los rubros cerraron con subas. A esto se suman aumentos en educación o atención médica, con lo que estamos anticipando una inflación mensual de entre el 1,3 y el 1,5 por ciento", señaló Juan Luis Bour, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Camilo Tiscornia, de Castiglioni & Tiscornia, trabaja con una estimación un poco más alta y anticipa que el índice de abril se ubicará por encima del 1,5%, impulsada por los aumentos en los precios de los alimentos. "Pese al escenario más recesivo que vive la economía, la moderación de la inflación no llega. Todavía hay subas en indumentaria, educación, cigarrillos y prepagas, aunque el principal motor de la inflación siguen siendo los alimentos, que, de acuerdo con nuestra medición, alcanzaron el 1,9 por ciento", señaló Tiscornia.

En la misma línea, Rodrigo Alvarez, de la consultora Ecolatina, dijo que la inflación interanual de abril llegó al 19%, aunque precisó que para todo el año su consultora mantiene la previsión de una suba del 13,5%. "Dio mal alimentos. La suba fue del 1,8 por ciento y venía en menos de 1 por ciento. Fue una suba generalizada, en todos los rubros", comentó Alvarez. Un panorama un poco más alentador es el que tiene Fauto Spotorno, del estudio Ferreres, que anticipa una inflación cercana al 1%, aunque con perspectivas a la baja. "Todavía se ven algunas subas en alimentos, especialmente en los lácteos, y aumentos puntuales en carnes y bebidas no alcohólicas", explicó Sportorno.

Otra consultora privada que trabaja para el Gobierno en precios también da cuenta de una aceleración de los alimentos, con una suba promedio de la canasta básica -alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador- del 1,3% en abril.

A la hora de explicar esta persistencia de la inflación, que remite a la experiencia de las décadas del 70 y del 80, cuando había "estanflación" (estancamiento con inflación), los economistas destacan una serie de factores: la devaluación del peso (este año perdió casi 40 centavos frente al dólar), la progresiva disminución de algunos subsidios que tiene un impacto directo en las tarifas de algunos servicios públicos, y las restricciones en la oferta que afecta a rubros como la carne y los lácteos.

A esto se suma la falta de un índice de precios creíble, que termina alimentando las expectativas inflacionarias de toda la cadena comercial, empresas fabricantes, supermercados y los propios consumidores, que prefieren anticipar compras (cuando pueden hacerlo) por temor a que más adelante los precios se incrementen. Estas expectativas también se reflejan luego en los ajustes de contratos y las negociaciones salariales.

Vecinos sin problemas

La inflación que no cede en la Argentina contrasta con lo que sucede en las economías vecinas. Después de cuatro meses seguidos de deflación, en marzo, Chile tuvo un leve repunte del orden del 0,4% en el costo de la vida, mientras que Paraguay cerró abril con una caída del 0,6 por ciento. La deflación también llegó a Uruguay, donde los precios minoristas tuvieron una baja del 0,04%, en tanto que Perú registró en abril un alza en el costo de la vida de apenas el 0,02 por ciento.

La situación es parecida en Brasil, donde la inflación se desaceleró más de lo esperado por caídas registradas en transporte y alimentación y, de este modo, cerró abril con un alza del 0,31 por ciento.

En este contexto, el otro país que acompaña a la Argentina en la escalada de los precios es Venezuela. La República Bolivariana reconoció una inflación oficial del 1,8% en abril, lo que implica una suba en relación con el 1,2% de marzo y una suba interanual superior al 28 por ciento.

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