Pese a la flota estatal, Kirchner prefiere pagar aviones privados

Son dos aviones para pocos pasajeros de última generación. Cuestan hasta 36 mil dólares por un viaje de ida y vuelta a El Calafate, y realizan varios vuelos semanales para llevar a la familia presidencial, empresarios amigos o funcionarios.
En la "flota aérea paralela" presidencial se anotan un Challenger 600, matrícula LV-BYG, de un valor cercano a los 10 millones de dólares, y un Lear Jet 35 de 2,5 millones (LV-BXU). Hay un tercero, más conocido: el polémico Lear Jet 31 A de patente norteamericana (N786YA) que el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime usaba como propio y que ahora está estacionado en Montevideo.

Según publica el diario La Nación, además de Florencia –la hija de la Presidenta- "a veces con amigas", empresarios amigos, funcionarios y algún gobernador kirchnerista, también suelen "viajar" los diarios, a las 3 de la mañana, cuando el matrimonio presidencial está en El Calafate. Y un dato delicado: según el matutino, "lo más comentado en el sector aeronáutico" es que viajan "bolsas de hasta 40 kilos que van y vienen solas, silenciosas, sólo acompañadas por custodios".

La alternativa de los aviones privados se usa pese a que existen cuatro aviones oficiales: los Tango 01, 02, 03 y 10, además de un helicóptero (H01).

Una investigación publicada por Clarín el 29 agosto pasado reveló que tanto Néstor como Cristina Kirchner contrataron en varias ocasiones el Challenger 600, que es, claramente, el más caro. Es idéntico a un Challenger de The Exxel Group (matrícula LV-BPV) que también fue alquilado por la Presidenta, una coincidencia que confunde a varios en el sector

El Gobierno sigue utilizando estos servicios, cuyo registro se rehusa en mostrar el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli. Los precios en el mercado, según constató Clarín son impactantes: en el más modesto Lear Jet 35 ninguna empresa cotiza un vuelo a menos de US$ 15 mil a Río Gallegos. Este avión aún no fue utilizado por los Kirchner.

Gustavo Carmona, ex dueño de la empresa Air Jet, piloto hace 22 años y asesor de Aires Argentinos para la compra de un Lear Jet hoy en manos de esa empresa, sostuvo que en ese avión un vuelo a Río Gallegos ronda los 18 mil dólares. Y reveló que viajar en un Challenger 600, como el que varias veces transportó a la familia presidencial, cuesta 36 mil dólares.

Clarín consultó a la empresa Aires Argentinos, que puntualizó que en su tarifario un Lear Jet cuesta 5 dólares el kilómetro y 12 dólares en el caso de que sea un Challenger. Como la ruta aérea entre Buenos Aires y Río Gallegos es de algo más de 4000 kilómetros, contratar un Lear Jet costaría 20 mil dólares y el Challenger de IGS 48 mil.

Los objetos transportados por la "flota presidencial" son, desde hace tiempo, motivo de conversación en los aeropuertos. En una empresa de taxi aéreo, por caso, se sorprendieron una vez al ceder un Cessna Citation sólo para trasladar un espléndido jarrón para la Presidenta de la Nación, que lo esperaba en Santa Cruz.

El Challenger hizo, en los últimos dos meses, por lo menos tres vuelos a Río Gallegos, y siempre los lunes o los viernes. El 13 de julio, por ejemplo, llevó dos pasajeros, estuvo dos horas en la terminal; a la vuelta, subieron cuatro. También fue a Bariloche, a Mar del Plata, a Rosario y, en cuatro oportunidades, a Sunchales, provincia de Santa Fe, el mismo aeropuerto que había visitado una vez el jet de Jaime.

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