Pese a que se financia con la ANSeS, los jubilados no acceden al plan canje

Es porque el seguro de vida no cubre las compras de los mayores de 68 años:.
Aunque el plan canje de heladeras y demás electrodomésticos se financia con fondos de la ANSeS, los jubilados y personas de más de 68 años no pueden acceder a esos créditos.

Así se lo confirmaron a Clarín tanto las empresas comercializadoras como los bancos financiadores. Las entidades aclararon que la exclusión de los mayores de 68 años no es una restricción propia del Plan Canje, sino una norma general que se aplica para todos los casos. Y es por la garantía del crédito que depende del riesgo de la edad.

"Si pagan en una sola cuota, los mayores de 68 años pueden acceder a la oferta del Plan Canje, pero no al crédito", aclararon en una de las principales cadenas de ventas.

El crédito para heladeras, cocinas, lavarropas y demás artefactos para el hogar es en 12 cuotas a tasa subsidiada.

El argumento para excluir a la gente mayor de edad es que al otorgar estos créditos, como garantía sobre la deuda, los bancos y comercializadoras sacan un seguro de vida a cargo del cliente. Y las distintas compañías fijan hasta que edad quieren suscribir pólizas de vida que, en este caso, significa asegurar el saldo deudor del crédito.

"No es un medida caprichosa ni arbitraria sino que está basada en la política de cada compañías de suscripción de riesgos", dijo a Clarín el titular de AVIRA, que agrupa a las aseguradoras de vida y de retiro, Martín Gauto.

En otras palabras, las compañías no quieren asegurar a la gente de más edad por el mayor riesgo de la operación. De lo contrario - insisten- el costo del seguro sería elevadísimo, inviabilizando el crédito.

De este modo, una franja de la población muy necesitada de cambiar sus artefactos del hogar --como los jubilados y pensionados-- queda fuera de los beneficios del crédito. Y eso resulta más llamativo porque el punto de partida de toda la operatoria es el dinero que recauda el organismo que paga las jubilaciones y demás beneficios.

Sin embargo, bancos y mutuales sí otorgan a los jubilados créditos personales en efectivo que, a través de convenios con la ANSeS, se deducen del haber mensual del jubilado.

Este sistema ha recibido incluso muchas críticas de jubilados por las altas tasas y gastos que les cobran, en especial las mutuales, a pesar de que la cuota del crédito tiene el respaldo del beneficio jubilatorio.

De acuerdo a los últimos datos de la Seguridad Social (marzo de 2008), sobre 4,1 millón de jubilados y pensionados, más de 3 millones tienen más de 68 años.

Así las cosas, aunque estén interesados en renovar su electrodoméstico, más del 70% de los jubilados no puede acceder al crédito comercial, instrumentado por los bancos y financiado a través de los aportes previsionales.

Hasta ahora, la ANSeS hizo varias licitaciones para financiar el consumo, como autos y taxis 0 kilómetros o distintos tipos de artefactos para el hogar, el capital de trabajo de las Pymes, exportaciones y al sector autopartista.

Así, luego de pagar las jubilaciones y demás beneficios, con los fondos excedentes de la recaudación de los aportes y contribuciones obligatorias de la Seguridad Social, la ANSeS licita préstamos a bancos que ganan las entidades que ofrecen tasas de interés menores para financiar tanto el consumo como la producción y las exportaciones.

La responsabilidad de la operatoria crediticia recae sobre los bancos quienes, como parte de la garantía de los créditos, suscriben al deudor a un seguro de pago en caso de fallecimiento. El costo de ese seguro depende la edad de los deudores, pero tiene un tope que, en general ronda entre los 68 y 70 años.

Muchos jubilados se han quejado con un argumento simple pero contundente: con la plata del sistema jubilatorio, todos pueden acceder a créditos subsidiados, menos los jubilados.

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