Pese a las críticas, el Gobierno avanza con el voto electrónico.

Pese a que los especialistas en la materia aseguran que el sistema no es fiable, el gobernador Juan Manuel Urtubey ratificó por decreto el convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de La Plata para implementar el voto electrónico en las internas partidarias.
Mediante el decreto 1.057 publicado la semana pasada en el Boletín Oficial, Urtubey se comprometió a pagarle 1.250.000 pesos a los platenses, para implementar el sistema que ya recibió críticas de quienes consideran que no otroga garantías de transparencia.

Uno de ellos es el concejal del Frente Grande y especialista en informática, Diego Saravia, que ya había planteado que el sistema, tal como había sido presentado, no otorgaba garantías de un proceso transparente.

Según Saravia, el procedimiento no establece mecanismos a través de los cuales los fiscales puedan observar y controlar la información allí almacenada. Es que, a diferencia de otros sistemas de voto electrónico, el presentado por la UTN de La Plata no emite una copia física de la votación.

“Si sólo hay registro magnético pero no físico, no hay forma de hacer un escrutinio definitivo y el resultado que da la máquina es inverificable”, explicó el edil.

En este sentido, Saravia evaluó que el sistema en cuestión “viola completamente el Código Electoral Nacional”, y recordó que el Tribunal Constitucional de Alemania declaró “anticonstitucional” al voto electrónico, por entender que la técnica es difícil de

controlar y tiene errores, consideró el Tribunal, y que “no garantiza una votación secreta y un control democrático del cómputo".

Pero Saravia no es el único que opina de esa manera. En diálogo con Nuevo Diario, el presidente de la Cámara Informática de Salta, Pablo Moraga, reconoció que “tengo mis dudas” acerca del sistema que piensa implementar Urtubey.

Consultado sobre si podía haber manipulación del voto electrónico para favorecer a uno u otro partido, Moraga señaló que “siempre se puede alterar el programa, por lo que se necesitan mayores controles”.

Así, coincidió con Saravia en que debe imprimirse una boleta que cerifique el voto de cada uno de los electores, y que éste debe ser depositado en una ura para su posterior fiscalización.

Para el presidente de la cámara que nuclea a las empresas de informática, el sistema no sólo es dudoso, sino además “peligroso”, porque deja en manos de algunas personas la posibilidad de manejar un acto eleccionario.

Moraga relató que la institución que preside no fue consultada en ningún momento sobre el desarrollo del sistema, ni se le pidió que se auditara su funcionamiento. A su vez, manifestó su malestar por entender que se trata de tecnología que podría haber sido desarrollada por ingenieros salteños.

Comentá la nota