Pese a la crisis, los autos aumentaron

Las ventas de vehículos nuevos declinaron respecto del año pasado, pero se mantienen en niveles elevados en términos históricos. Lo reflejan los precios de los autos, con subas en la mayoría de los modelos. Las empresas lo atribuyen a costos importados.
La recuperación llegó con ajustes de precios. Las ventas de unidades cero kilómetro se estabilizaron en niveles rentables para el sector en la primera mitad de 2009, perfilándose como el tercer mejor año de la historia de la actividad. Lejos de basarse en una estrategia de bajos precios, bonificaciones generalizadas y tasas razonables, los concesionarios remarcaron los valores. Los incrementos llegaron incluso a un 30 por ciento respecto del promedio del año pasado. Las ventas igual se mantuvieron en buen nivel. El ajuste es atribuido al componente importado de los vehículos y a la apreciación del real y el euro contra el peso. Las cifras de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara) revelan que 60 por ciento de los patentamientos responden a importados. Si bien el plan oficial de financiamiento de 0 Km no tuvo el éxito que se estimó en un principio –se esperaba vender 100 mil unidades y van contabilizadas 6 mil–, en los últimos meses se afianzó para la adquisición de vehículos pesados.

Ni siquiera durante 2007, cuando la espera por un vehículo nuevo podía superar los tres meses debido a la fuerte demanda, los precios se ajustaron como este año. Según la lista oficial que publica Acara, el incremento promedio rondó entre el 20 y el 30 por ciento, mientras que en algunos casos puntuales, y de acuerdo con el modelo, se remarcó en más de 50 por ciento. "Está habiendo algunos incrementos de precios que contemplan la parte importada de las unidades. Hubo una revaluación del euro y también del real respecto del peso, y eso impactó en ese componente importado", explicó a Página/12 el titular de Acara, Dante Alvarez. Los vehículos con mayor integración de autopartes nacionales son los que menos ajustes sufrieron.

En el relevamiento realizado por las 192 páginas de modelos y precios de la lista que publica la entidad se presentan saltos importantes. Por ejemplo, el Ford Focus Guia 2.0 Nafta sobresale con un precio sugerido de 89 mil pesos, contra los 55 mil del año pasado. El Chevrolet Captiva LTZ 2.0 se publica a 160 mil pesos (135 mil en 2008), la Toyota Hilux 4x4 Dx vale 105 mil pesos (87,4 mil), el Volkswagen Vento Turbo Elegance DSG, 133 mil (101 mil) y el Mégane II Coupe Cabrio 2.0, 137 mil (110 mil). Por su parte, entre las unidades más populares, el Corsa II 1.8 Nafta se vende a 46 mil pesos (38 mil en 2008), el C3 1.4 iSX, en 56 mil (41 mil), el Palio Adventure 1.8, en 55,8 mil (44,5 mil); el Ford Fiesta Energy 1.6 N, en 46 mil (36 mil); el Peugeot 206 1.4 XE, en 33 mil (32 mil); el Gol Trend 1.6, en 42 mil (34 mil), y el Suran 1.6 Confortline, en 54 mil (43 mil). Los valores no toman en cuenta gastos por patentamiento ni de transporte de la unidad.

"En general, los aumentos buscan cubrir el desfasaje del contenido importado de los vehículos", insistió Alvarez. Las terminales también arguyen cambios y mejoras en las últimas versiones para justificar la variación de sus precios finales. Teniendo en cuenta la crisis mundial, la comercialización local salió bien parada. En el primer semestre se vendieron 277 mil 0 Km. "Fue un buen primer semestre y seguimos manteniendo como norte las 500 mil unidades, convirtiendo de esta manera al 2009 en el tercer año con más autos vendidos de la historia", pronosticó el titular de Acara.

La actividad se movió por sí misma, ya que el programa de financiamiento que impulsó el Gobierno no cumplió con las expectativas. Mientras los cálculos oficiales preveían unas 100 mil unidades adquiridas a través del plan que delineó el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, sólo se concretaron 6000 operaciones. En los concesionarios, no obstante, señalan que generó incentivos. "El plan oficial fue bueno, porque alentó un tráfico de público, y a ese público se le vendió el plan oficial u otro", manifestó Alvarez. Una de las principales contras son plazos de entrega, que van de los tres a los seis meses.

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