Pese a la apertura, los agentes de Moreno se endurecen en el Indec

El plan del jefe de Gabinete para "transparentar" las cifras enfrenta resistencias

"No les den bolilla a lo que dicen sus supervisores. Hagan lo que les digo yo."

Hernán Brahim, el hombre de Guillermo Moreno en el Indec, dejó claro hace pocos días, en una reunión con encuestadores y sin sonreír, que la política oficial de relevamiento de datos dictados por la polémica intervención del instituto no ha cambiado. Más allá de las intenciones que declama el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y de las críticas que despierta el sistema de medición de la inflación, cuestionado por la Justicia a través de un fallo conocido anteayer.

Luego de la publicitada visita de empresarios y hombres de negocios, que el jueves 9 estuvieron en el edificio de Diagonal Sur junto con el joven ministro y los funcionarios de la intervención, los empleados del Indec siguen sin creer en el ?sinceramiento? prometido por Massa para transparentar cifras y acciones del organismo que manejan hombres y mujeres cercanos al secretario de Comercio Interior.

Ex responsables de las estadísticas oficiales, desplazados por su oposición a la intervención del Indec dispuesta en enero del año pasado, y dirigentes de ATE coinciden: la participación de Hernán Brahim, hombre de confianza de Moreno, se aceleró en las últimas semanas, y llegó a la presión directa sobre los encuestadores que confeccionan las estadísticas oficiales.

También afirman que la denominada ?patota? de leales a Moreno que maneja el instituto bajó el perfil, pero que cada tanto realiza acciones para amedrentar al personal que resiste a los interventores.

?Lo que hace Massa es un maquillaje, un circo que consolida la mentira hacia adelante y la impunidad hacia atrás?, afirmó a LA NACION Fabio Peñalba, secretario adjunto gremial de ATE-Indec, que corrobora los rumores sobre una mayor injerencia de Brahim en las mediciones, en coincidencia con el discurso de mayor transparencia que emana del Poder Ejecutivo. ?Es una puesta en escena. El Gobierno está avalando a una intervención que miente desde hace meses y que piensa seguir manejando los índices?, agregó Marcelo Rosenzveig, secretario de ATE.

El "apriete"

La mayor presencia en el Indec del hombre que acompañó a Moreno durante su elocuente exposición ante los senadores durante la crisis del campo habría incluido la selección de encuestadores ?apretables? a quienes instruir sobre su tarea específica.

?Brahim les dijo a varios encuestadores que cuando midan precios tomen como referencia las marcas más baratas, en lugar de las que se medían hasta ahora?, agregó a LA NACION una de las ex encargadas de las mediciones del estratégico Indice de Precios al Consumidor (IPC), que pidió reserva de su nombre.

Anteayer, la sala V de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal pidió al Gobierno que informara cuáles son los 132 productos que se usan para obtener el IPC, que también influye en los bajos índices de pobreza e indigencia que publica el organismo, y que son motivo de elogio y orgullo desde el Gobierno.

Desde ATE cuestionaron a Brahim, que en junio último cobró notoriedad al aparecer en la puerta de la quinta de Olivos, con un palo en la mano, para dispersar una manifestación en favor del reclamo del campo.

?No sabemos quién le paga el sueldo, porque no figura en los listados de empleados. Tampoco es claro qué cargo ocupa, aunque maneja el instituto más que Ana Edwin?, agregó Raúl Llaneza, de ATE-Indec. Brahim no contestó las llamadas de LA NACION efectuadas a su domicilio particular.

Instrucciones

Damián Comas, delegado de la Unión de Personal Civil (UPCN) en el Indec y sindicado por ATE como el nexo entre ese gremio y los hombres de Moreno en el instituto, dijo desconocer si Brahim reforzó su poder. Dijo a LA NACION: ?En una reunión reciente, nos informaron que las encuestas se ampliaron a la zona sur del conurbano y que se harán también los fines de semana?.

Sobre los supuestos aprietes de Brahim a encuestadores, Comas respondió: ?Si se hubieran producido, lo habríamos denunciado?.

Más allá de las explicaciones, y según los empleados, los hombres del silencioso Brahim en el instituto atemorizan a los empleados que resisten la intervención dispuesta en enero de 2007.

A las amenazas verbales que denuncian las cabezas de la protesta en ascensores o pasillos, descuentos de adicionales al sueldo para los rebeldes y desplazamientos de personal idóneo hacia tareas menores, se sumó esta semana la violación de dos oficinas en la subsede del Indec en Carlos Calvo al 100. Allí, los empleados encontraron pegados en las paredes pintadas insultos contra los trabajadores, efectuados por manos anónimas.

Ajeno a las denuncias, Massa está dispuesto a seguir su política de puertas abiertas en el Indec. Durante toda la semana, estaba previsto que representantes de la CGT y de la CTA protagonizaran la segunda ronda de visitas, pero no ocurrió. Cerca del jefe de Gabinete confirmaron a LA NACION que "las visitas van a seguir" y que los gremios siguen en la lista.

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