Pese al anuncio, el hospital sigue sin tener policías

El ministro de Gobierno dijo que estarían ayer. No fue así.
El miércoles pasado, el ministro de Gobierno, Emilio Fernández, aseguró que ayer sin falta el Hospital César Aguilar, de Caucete, volvería a tener una guardia policial. Pero no fue así. El director del centro de salud, Roberto Villamayor, informó que no sólo los policías no aparecieron ayer, sino que además ninguna autoridad gubernamental se había comunicado con él para informarle algo acerca de la restitución de los uniformados. Desde hace unos meses, los policías que custodiaban el edificio dejaron de trabajar allí; según Fernández, fue porque Salud Pública había dejado de pagar los adicionales (este diario no pudo contactar al ministro de Salud para confirmar o no ese dato). Y mientras no estuvieron, hubo varios robos en la institución, incluido un ecógrafo de 20.000 dólares.

"Me enteré de la promesa del ministro Fernández de restituir las guardias por DIARIO DE CUYO, a mí no me llamó ni él ni ningún otro funcionario para decirme que espere a los policías", aseguró Villamayor. Y sentenció que ayer en todo el día "no apareció ningún uniformado para custodiar el hospital".

En el lugar, en el último mes, robaron el ecógrafo, valijas de pacientes, ollas, platos y hasta cables de electricidad. El director dijo que cuando controlaban los uniformados, estaban más seguros.

La historia de delitos en el Aguilar es extensa. Muchos robos habían sido realizados dentro del establecimiento. Pero los autos de los médicos también son protagonistas de relatos de vandalismo. El director dijo que muchos ya no iban a trabajar en sus vehículos porque asiduamente les sustraían elementos de su interior.

Otro capítulo de esa historia lo escriben los 2 kiosqueros que tienen sus negocios junto al hospital. Uno hasta puso un cartel pidiendo que no le robaran más y Norma Ruiz, empleada del otro kiosco, dijo que "tuvimos que ponerle más candados y una puerta de reja a la puerta metálica del local porque 4 veces las forzaron, y fue cuando no estuvo la guardia trabajando".

El centro de salud no tiene cierre perimetral completo y detrás de las paredes del fondo del complejo hay baldíos por los que ingresan los delincuentes.

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