Pese a las amenazas oficiales, hay más interesados en Telecom

Pese a las amenazas oficiales, hay más interesados en Telecom
Firmaron una "carta de confirmación", en la que ratificaron su vocación por comprar.
Pese a la amenaza de estatización por parte del ministro Julio De Vido, que ayer fue reforzada por las declaraciones de Cristina Kirchner, son varios los empresarios que siguen en carrera para comprar la parte de Telecom Italia (TI) en Telecom Argentina. Antes de ayer, los interesados presentaron una carta de confirmación ante el banco de inversión Credit Suisse, designado por los italianos como intermediarios en el proceso. Ese documento ratifica que los potenciales compradores aceptan las condiciones impuestas por los italianos para realizar una transacción.

Aunque Telecom Italia logró frenar su salida compulsiva del país en el plano legal (una medida cautelar suspendió la venta y el Gobierno apeló el fallo), los italianos siguen negociando con, al menos, cuatro interesados.

Irsa, de Eduardo Elsztain, pasó a formar parte de la contienda, con una oferta que ronda los US$ 600 millones. De esa forma, competirá contra Eduardo Eurnekian (de viaje en Armenia) y Ernesto Gutiérrez, que perdieron el aval del magante mexicano Carlos Slim, pero sumaron a los empresarios locales Martín Garfunkel (BGH) y la familia Sielecki (laboratorios Phoenix) en su propuesta. Cóndor (de Carlos Joost Newbery, pionero en la telefonía celular en el país) prometió US$ 835 millones, mientras que Genevieve Financial Corp (conformada en Panamá, con accionistas desconocidos) habría hablado de US$ 901 millones. En este último caso, se trataría de un "fronting", nombre que se le da en la jerga financiera a un grupo cuya sociedad figura a nombre de unas personas, pero la propiedad real corresponde a otras.

Aunque había más interesados originales (los grupos Clarín y Román, el fondo Pegasus, entre otros), Credit Suisse y Telecom restringieron la lista de las empresas con las que conversan.

La familia Werthein, dueña de la otra mitad de Nortel -la sociedad que controla Telecom Argentina- no ven con malos ojos a Eurnekian. Es que Telecom Italia no sólo vende su parte, sino también el derecho a comprar las acciones de los Werthein. Este grupo nacional ingresó en Telecom en 2003, cuando el accionista anterior (Stet France) estaba en retirada. En ese entonces, pagaron US$ 125 millones y firmaron un contrato que establecía una opción preferencial para Telecom Italia para ser ejercida entre diciembre de 2008 y diciembre de 2013.

De todas formas, Telecom Italia también podría estar demorando su salida a la espera de girar los dividendos del ejercicio de 2009. Hasta septiembre del año pasado, la compañía ganó $ 1.006 millones y se estima que en el balance anual, sus ganancias andarán por los $ 1.400 millones (US$ 360 millones). Los italianos esperan juntar US$ 1.000 millones más por la venta, aunque las ofertas recibidas hasta ahora aún no llegan a ese número.

La prensa italiana dice que Telecom Italia estudia si se fusionará con Telefónica de España -que compró el control de Telco, una de sus accionistas más relevantes- o si se separará en los próximos tres meses. La cuestión es precisamente lo más objetada por el Gobierno argentino. Las autoridades locales, con la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia a la cabeza, entienden que eso genera una situación monopólica.

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