Pesce esperará ahora una resolución judicial o política

Pesce esperará ahora una resolución judicial o política
Acordó con los directores kirchneristas no insistir en la transferencia de las reservas.
Los miembros kirchneristas del directorio del Banco Central (BCRA), primera minoría en ese cuerpo colegiado, llegaron a un acuerdo: no avanzar en la transferencia del dinero a la denominada Cuenta del Bicentenario hasta que la discusión de fondo sobre la afectación de reservas al pago de deuda resulte saldada en la Justicia o en el Congreso.

Lo hicieron luego de haberse reunido en la noche del viernes y de seguir por TV las declaraciones del restituido presidente de la entidad, Martín Redrado, y tras haber recibido luz verde de la Casa Rosada para no agravar la batalla judicial, ahora que el problema "necesita una solución política", según pudo reconstruir LA NACION tras múltiples consultas.

A ese arreglo arribaron el vicepresidente Miguel Angel Pesce, que estuvo a cargo de la conducción del organismo hasta las 17 del viernes, y los directores "santacruceños" Carlos Sánchez, Gabriela Ciganotto y Waldo Farías. Con ellos estaba Sergio Chodos, ex secretario de Finanzas, que llegó al directorio del BCRA hace pocos meses impulsado por el ministro de Economía, Amado Boudou, quien se habría manifestado en desacuerdo aunque comprensivo con la posición asumida por sus colegas.

Del resto de los integrantes del cuerpo, dos miembros reportan a Redrado (Carlos Pérez y Zenón Biagosch) y uno está en el exterior (Arturo O´Connell), mientras parece indefinida la situación de Arnaldo Bocco, que el jueves se había sumado al directorio que sesionó sin Redrado pero que un día después faltó.

La prudencia con que este grupo buscó cumplir con el decreto 2010 del Poder Ejecutivo quedó también de manifiesto en los recaudos que Pesce había tomado anteayer mientras estuvo al frente del BCRA: ordenó a los bancos que las operaciones de cambio en divisas con el ente monetario se realizaran a través de una nueva cuenta en el Banco Internacional de Ajustes de Basilea (Suiza), cuando habitualmente esas operaciones se realizan con otra del BCRA en la Reserva Federal de Nueva York. Quedó expuesto así el temor ante posibles embargos.

La idea de insistir en la transferencia que dotará a la Cuenta del Bicentenario de la porción de las reservas excedentes que el Gobierno demanda para cumplir con los pagos de la deuda previstos para este año había sido examinada antes, cuando comenzaron a revisarse los escenarios que se abrirían si la Justicia aceptaba la previsible apelación del Gobierno a los fallos de la jueza Sarmiento.

Incluso se evaluó una sugerencia oficial: transferir la parte de los recursos previstos para atender los pagos a tenedores privados de bonos argentinos (unos US$ 4400 millones) a una cuenta del Banco Nación de manera de asegurarse esos recursos y lograr que la discusión política y judicial siga con el hecho consumado, en caso de que las medidas cautelares resultaran temporalmente suspendidas por las apelaciones gubernamentales.

En ese esquema, los casi US$ 2200 millones previstos para el pago de deuda con organismos internacionales (básicamente, bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo) se mantendrían en la cuenta abierta anteayer en el BCRA porque se trata de operaciones que, habitualmente, se hacen desde ese organismo y sin riesgo de embargos.

Pero esa posibilidad quedaría desechada con el correr de las horas. Fue cuando los asesores legales alertaron que muy probablemente, más allá de lo que resuelva sobre la situación de Redrado, la Justicia mantendría bloqueadas las reservas hasta que la Corte Suprema se expida.

La magnitud que tomó la controversia sobre el pago con reservas provocó ahora que el mecanismo haya quedado en revisión.

Una de las posibilidades es que el Tesoro dé marcha atrás con la emisión de la Letra intransferible por US$ 6569 millones con vencimiento a fin de 2019 (10 años) que colocó para pagarle al Central por las reservas que le pide para constituir el Fondo del Bicentenario. En su momento, el propio Pesce y otros directores kirchneristas del BCRA se habían manifestado en favor de algún esquema que permitiera calzar el libramiento de reservas con los pagos de deuda.

"De otra forma el Tesoro ya nos está reconociendo intereses por el total que nos pide, cuando lo irá usando con el correr del año", comentó uno de los directores días atrás, cuando el conflicto aún no se había agudizado.

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