La pesca y un reclamo unánime: que le presten mayor atención

La pesca y un reclamo unánime: que le presten mayor atención

Empresarios y gremialistas exigen medidas para reactivar el sector. Las compañías piden un dólar que les devuelva rentabilidad. Los trabajadores hablan de un cambio en la "matriz productiva" que acorrale el desempleo y el trabajo en negro.

Por Ramiro Melucci

Cuando dos sectores que acostumbran a sentarse en lados de la mesa opuestos empiezan a coincidir debe haber alguna razón de peso. Y eso es lo que está pasando en la industria de la pesca: empresarios y gremialistas comenzaron a mostrar, cada uno por su lado, los números que hacen de esa actividad la principal economía regional de Mar del Plata.

Desde hace dos años la pesca nacional exporta por encima de los 1.500 millones de dólares, según cifras de la Subsecretaría de Pesca. "Son 500 millones más que las carnes rojas. Eso marca la importancia que tiene: en el país de las vacas, la pesca exporta más que las carnes rojas", compara el presidente de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa), Fernando Rivera.

Los industriales locales aseguran que la mitad de esas divisas son generadas desde el puerto de Mar del Plata. Lo escribieron en un comunicado conjunto que firmaron la semana pasada la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca, la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos y la Caipa. Allí recordaron que el puerto local es el principal del país y que la pesca representa "el 70% del producto bruto del sector primario de General Pueyrredon y "el 50% del sector alimenticio correspondiente a ese producto bruto".

"Para una ciudad como Mar del Plata, eso la convierte en la principal actividad económica del partido, cosa que generalmente no se tiene en cuenta: acá se habla del turismo, de la agroindustria y de todo lo demás, pero a la pesca no la tienen en cuenta", lamenta Rivera.

Es una actividad netamente exportadora. Del total de la producción, el 90% va a los mercados internacionales y el 10% al interno. "El problema que tienen las empresas pesqueras es que están afectadas por la cotización del tipo de cambio. Al dólar de exportación, que en este momento está en $ 9,70, hay que descontarle los derechos de exportación", explica el empresario. Ese impuesto es del 5% para los filetes y del 10% para los pescados enteros.

No era lo mismo hace, por ejemplo, cinco años. "Tomemos el año 2010, cuando el dólar oficial y el paralelo estaban casi iguales. Si a ese dólar del año 2010 le aplico el incremento de todos los salarios que otorgamos hasta la fecha, me da un dólar de 16 pesos. Si lo tomo y lo actualizo por el valor del gasoil, me da un dólar de 15,75. Si nosotros tenemos costos que están entre 15,75, 16 y 17 pesos, ¿cómo podríamos hacer para afrontarlo con un dólar a 9 pesos, que es el que nos queda si descontamos los derechos de exportación?", pregunta. "Lo que trajo aparejado eso fue la pérdida de rentabilidad que tuvo toda la industria pesquera. Las empresas comenzaron a endeudarse porque no tenían créditos bancarios y empezaron a vender sus stock para mantener la industria en marcha", menciona.

Para que las dificultades de la pesca trasciendan los confines del puerto, los empresarios se propusieron ser didácticos. "Tenemos un problema adicional: el gobierno nos otorga cuotas de pesca, es decir que según una serie de parámetros que establece la ley de pesca nos dan una cuota de captura. La ley exige que tenés que pescar el 90% de esa cuota. Mucha gente pregunta cómo siguimos trabajando si estamos perdiendo plata. Y la explicación es esa: estamos trabajando aun perdiendo plata porque tenemos que mantener la cuota de captura", repiten.

Reembolsos polémicos

Si en algo coinciden las empresas y los gremios es en pararse enfrente del decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2229/15, dictado por el Poder Ejecutivo Nacional, que restableció el reembolso a las exportaciones pesqueras realizadas desde los puertos que están al sur del Río Colorado.

El gran temor es que el año que viene los buques poteros que operan desde Mar del Plata se trasladen al sur por los menores costos que tendrán allí. Según el gremio de los estibadores (SUPA), su actividad "se verá seriamente afectada ya que estos buques y la mercadería exportable tienen una fundamental importancia en el volumen de trabajo".

Datos de ese sindicato establecen que en 2015 ingresaron al puerto 50 buques poteros que hicieron unas 143 mareas con un movimiento de alrededor de 75 mil toneladas de pescado entre fines de febrero y mediados de julio. La actividad generó 38.894 puestos de trabajo en turnos de tres horas cada uno. "Calculando que cada trabajador realizó dos turnos diarios durante 24 días, en cinco meses tuvimos alrededor de 200 personas trabajando a plena actividad", estima el secretario general del SUPA, Carlos Mezzamico.

Este año, a su entender, ese trabajo "salvó el sustento de muchas familias" porque "con el parate realizado por los buques fresqueros se descargaron 1.700.000 cajones menos". Lo peor es que esos buques, a menos de que "cambien radicalmente las políticas pesqueras, no tendrían intenciones de salir a pescar este año nuevamente".

"Pero no sólo los estibadores se verán afectados -advierte Mezzamico-. Todos los trabajadores relacionados con las exportaciones pesqueras, de una u otra forma, y la actividad comercial de la ciudad se resentirá".

Para las empresas, ese reembolso "discrimina a las exportaciones que se realizan desde puertos bonaerenses". Pero, a pesar de la gravedad de la medida, "muy pocas voces se alzaron para criticarla", lo que "podría suponer que no se le da a la pesca la importancia que tiene para la economía del Partido de General Pueyrredon y la provincia de Buenos Aires".

De esa crítica excluyen a Jorge Hidalgo, el presidente del Consorcio Portuario Regional, y a la concejal radical Vilma Baragiola, quienes se pronunciaron a favor de un trato igualitario para los puertos bonaerenses.

15 mil familias

La lista de los pedidos de los empresarios es larga e incluye

asegurar un tipo de cambio real y competitivo, eliminar los derechos de exportación y agilizar la devolución del IVA por las exportaciones realizadas.

Cuando hablan de tipo de cambio "real y competitivo", está claro, hablan de devaluación. Los gremios prefieren reclamar un cambio en la "matriz productiva" y recuerdan que unas 15 mil familias dependen directamente de la pesca en Mar del Plata. "Y son muchas más las que lo hacen de forma indirecta", apunta Pablo Trueba, secretario general del Simape (Sindicato Marítimo de Pescadores).

En la agenda de los trabajadores también figuran la vuelta del Mercado Concentrador Pesquero (funcionó entre 1981 y 1991) para transparentar los números de la industria, así como la promoción, a través de una ley, de la marina mercante y la industria naval, lo que establecería préstamos especiales a armadores para la construcción, modernización y conversión de buques y embarcaciones de bandera argentina en astilleros o talleres navales del país.

Con esas dos herramientas buscan combatir la falta de trabajo y el empleo en negro en el puerto, a los que en las últimas horas se sumó otra preocupación: aseguradoras de riesgos de trabajo (ART) se muestran poco predispuestas a renovar sus contratos con firmas pesqueras. "Ya pasó en una empresa y podría pasar en más. Sin esos contratos, Prefectura, con justa razón, impide a los barcos salir a trabajar", explica Trueba.

No es casual que los reclamos se hayan acumulado en los últimos días. El cambio de gobierno genera expectativas en la industria. "Aparentemente la cosa va a cambiar. Dicen que van a liberar el tipo de cambio. Entonces ya no tendríamos un dólar a 9 pesos sino a 12, 13 o 14 pesos. Sería un dólar que no va a empatar con los costos, porque los costos crecieron más que eso, pero por lo menos nos va a generar otro tipo de situación", dicen los empresarios, y avisan que si el criterio del próximo gobierno es eliminar los derechos de exportación de las economías regionales, lo más lógico sería que la pesca esté comprendida en esa medida.

La esperanza crece hasta en los menos adeptos al presidente electo, Mauricio Macri. El secretario general de la CGT regional, Pedro Fernández, que apoyó explícitamente a Daniel Scioli en el balotaje y formó parte de la boleta de concejales del intendente Gustavo Pulti, se permitió la ilusión de que, a partir de ahora, "se implementen políticas que tengan más en cuenta al puerto de Mar del Plata".

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