A la pesca de financiación.

A la pesca de financiación.
Sin acceso a las nuevas líneas del FMI, el único camino para la Argentina podría ser vender parte de la cuota a la que tiene derecho, como en 1984; crece la deuda con organismos del Estado.
Si efectivamente el gobierno del matrimonio Kirchner no quiere pagar el costo político de cumplir las condiciones que aparentemente seguirán existiendo para obtener un préstamo del Fondo Monetario Internacional, le quedarán pocos caminos para tratar de cerrar la brecha fiscal que ya tienen. Uno vinculado al FMI, pero no a sus préstamos, podría estar disponible. Se trataría de vender parte de la cuota de Derechos Especiales de Giro (DEG, la moneda del Fondo) para hacerse de caja. La operación ya fue realizada una vez, en 1984, no es una operación de mercado, hay que encontrar a otro país que tenga a su banco central interesado y pactar un precio, es decir, un tipo de cambio para los DEG, que son una suerte de canasta de monedas.

Si el matrimonio gobernante no quiere pasar por el escrutinio de las cuentas públicas, de las estadísticas vergonzosamente falsificadas por el impune Guillermo Moreno y el inclasificable grupo de manipuladores del Indec, que incluye a matones y patovicas, si no quiere tener que encaminar una regularización de los tenedores de bonos en default que no aceptaron el canje y encaminar un plan de pagos con el Club de París, entonces no tendría más remedio que recurrir a la venta de parte de su cuota. En algunos despachos de la administración ya se estaría evaluando la posibilidad.

No dejaría de ser una mala señal. Raúl Alfonsín debió recurrir a este mecanismo al recibir un país destruido, sin crédito interno, con un déficit fiscal que superaba el 10% del PBI y un panorama internacional económicamente muy adverso. No venía de cinco años de crecimiento continuo, sino que apenas habían pasado dos años de la derrota militar de Malvinas. Habría que esperar tres años más para que los Estados Unidos intentaran un plan integral de refinanciación de la deuda comercial, con el plan Baker, que, por cierto, fracasó.

Es muy distinta la situación previa de los Kirchner, quienes han llegado a este momento difícil de la economía internacional con una pesadísima mochila de errores desastrosos, atribuibles sólo a su responsabilidad.

El adelantamiento de las elecciones al 28 de junio próximo disparó todas las alarmas y mostró que la situación fiscal es peor que la que exhiben las estadísticas.

Los datos objetivos son:

* Las cuentas de 2008 sólo pudieron ser cerradas con una insólita maniobra de "manotazo" de nada menos que $ 7000 millones al Ministerio de Interior. Los especialistas dicen que no pueden ser otra cosa que los ATN que la cartera política no distribuyó. La "facultad", de más que dudosa constitucionalidad, ya que el dinero es legalmente propiedad de las provincias, fue dispuesta con un decreto fechado en diciembre, pero que apareció en el Boletín Oficial sólo el 29 de enero. La resolución conjunta de las secretarías de Hacienda y Finanzas concretando la apropiación salió con fecha de diciembre de 2008, pero en una muestra de que los caminos burocráticos pueden ser larguísimos, se publicó sólo el 16 de febrero. Todas las sospechas apuntan que ante la evidencia del déficit, se antedataron normas para tapar agujeros o blanquear operaciones que se habían hecho sin sustento legal alguno. Durante el menemismo se hicieron varias maniobras así, aunque por sumas infinitamente menores y algunos funcionarios involucrados terminaron procesados penalmente. El entonces fiscal Carlos Stornelli hizo algunas de las denuncias.

* La operación, que era sin costo alguno para el Tesoro, pues no pagaba intereses, venció el 30 de marzo último y no hay indicios de que haya sido renovada. Pero con los antecedentes de diciembre, no sería extraño que aparezcan otra vez publicadas resoluciones antedatadas.

* Sin contar los adelanto del Banco Central, la deuda de corto plazo del tesoro superó en diciembre último los $ 21.000 millones, lo que quiere decir, casi lo mismo que los atrasos acumulados con el Club de París. Es decir, no sólo el Gobierno no ha encaminado la negociación para pagar la deuda bilateral con los países del Club, ha fabricado otra deuda igual dentro de sus propias fronteras, en parte consigo mismo, emitiendo pagarés del Tesoro, en parte con Letras, que pagan interés.

* En diciembre, por ejemplo, hubo una seguidilla de emisiones de esas letras. Totalizaron 34, es decir, bastante más de una por día hábil, por un total de $ 1403,1 millones. Los fondos fueron capturados a la Anses, al PAMI, al fondo de infraestructura del transporte y al Inder, entre otros.

* El consultor Nadin Argañaraz (Iaraf) explica que la Argentina técnicamente ya está en déficit de nuevo, lo cual no podría ser de otro modo con la recaudación creciendo a menos del 15%, mientras la tasa de aumento del gasto supera cómodamente el 20%. Para Argañaraz las situación de la deuda pública ha llegado a una situación equivalente a la de diciembre de 2001. "En 2010 se computa una baja de los vencimientos de deuda pública, lo que parece bueno, pero si se mira la deuda colocada con los propios organismo, la deuda que vence entonces llega a más de 18.000 millones de dólares, no hay ningún alivio", explicó.

* Las provincias están en situaciones muy complicadas por la disminución de la recaudación de coparticipados. Un intendente de un poderoso partido del conurbano lo explica así: "Yo creo que esa versión de que Néstor (Kirchner) no va a ser candidato en junio es nada más que para seguir mareando a la oposición. Pero los que dicen que Scioli podría no querer ir en el lugar de Néstor no tienen ni idea de los problemas en los que está Daniel, las cuentas públicas son un desastre y nadie sabe cómo va a hacer para pagar el medio aguinaldo pocos días después del comicio, si en Olivos se les ocurre pedirle que sea candidato, no va a tener más remedio que decir que sí, sus cajas ya no sobreviven sin el auxilio nacional".

* Pero el Estado nacional no tiene tampoco el viento a favor. Las especulaciones apuntan que el adelanto de las elecciones obedece al plan ortodoxo que habrá que aplicar después, como subir las tarifas de los servicios públicos para contener el incremento del gasto en subsidios. Otra de las alternativas es una devaluación, para impulsar de ese modo las exportaciones, proteger el mercado interno y recaudar más por retenciones. La medida, resistida por quienes creen que tendría efectos inflacionarios, es defendida por la Unión Industrial.

Los economistas favorables al sector fabril insisten en que el tipo de cambio está atrasado, mientras que desde el Banco Central y otros cercanos a algunas ideas del Gobierno, como Miguel Bein, defienden el argumento contrario.

* El financiamiento proveniente del swap con China causó revuelo entre los industriales, quienes creyeron ver el inicio de una mayor apertura comercial con el país asiático. El titular del Central, Martín Redrado, salió al cruce de esas interpretaciones, explicando que sólo se trata de un acuerdo financiero. Redrado ya tendría sobre su escritorio una oferta en firme de JP Morgan para canjear los yuanes del swap a dólares si la Argentina lo solicita. Claro que según el acuerdo con China la operación que se haga con terceros deberá ser autorizada por terceros. Lo que quiere decir que, por ejemplo, los chinos mirarán el tipo de cambio al que se haga el canje de yuanes por dólares y podrían bloquearlo, si ven a su moneda demasiado devaluada.

Del mismo modo, los chinos podrían utilizar los pesos del swap para pagar las importaciones argentinas, lo cual debería ser autorizado por el Central. Pero nadie cree que eso pudiera ser un problema. En cambio, en la UIA parecen dispuestos a poner el grito en el cielo si los yuanes son utilizados para pagar compras a China, porque ello podría significar que se reemplazarán importaciones de otro origen, con el que resulta más fácil competir.

* "Se van a pasar todos estos días raspando el fondo de todas las ollas, el último informe de deuda muestra que en marzo último los vencimientos de deuda de corto plazo, entre ellos el del manotazo al Ministerio del Interior, superaban los 4000 millones de dólares, no es posible que hayan pagado, en los próximos días y quizás en los próximos meses veremos seguramente muchas normas en el Boletín Oficial con fechas de marzo y abril con renovaciones de deudas. Algunas ya empezaron, por montos menores y pasaron a plazos de un año lo que inicialmente se había tomado a 90 días", explica un analista que prefiere el anonimato.

* Otros especialistas que tomaron conocimiento de que en la intimidad Guillermo Moreno habla de utilizar la "carta monetaria" descuentan que tras las elecciones el Gobierno irá por la liquidez excedente que los bancos acumularon para cubrirse de una eventual fuga de depósitos. "Dirán que eso muestra que están sentados sobre el dinero y no lo prestan; hay cerca de 15.000 millones de pesos acumulados, van a hacerles un encaje de por lo menos la mitad", descuentan. Los más apocalípticos temen una nacionalización de la banca, lo que se haría emitiendo una norma que diga que a partir de determinada fecha todas las entidades del sistema operan por cuenta y orden del Central. Dicen que algún banquero expuso a Redrado este particular temor y habría recibido como respuesta: "Nunca pasará eso con este presidente del Banco Central".

* Otras sospechas están centradas en la utilización de las reservas para pagar vencimientos. "Eso sería compatible con una devaluación, claro, como pasó de manera controlada cuando se le pagó al Fondo, pero habría que ver cuál es la reacción ahora, porque a diferencia de lo que ocurría entonces, hoy tenemos una inflación persistente, a pesar de la retracción de la actividad económica", explicó otro analista.

* Es en este contexto de enormes restricciones que aparecieron versiones de que podrían repetirse emisiones de cuasi monedas una vez pasado el comicio. Las provincias, en tanto, parecen no tener alivio alguno con la supuesta coparticipación de las retenciones a la soja. El primer decreto de necesidad y urgencia sobre el tema dijo que la distribución sería automática. Pero luego otro lo modificó y dijo que en realidad el dinero irá automáticamente a un fondo manejado por un triunvirato de ministros liderado por el poderoso Julio De Vido. El pase de recursos debió comenzar el primer día del mes en curso, pero más bien parece que el sistema está destinado a que por esa vía se de a las provincias dinero para obras que debía salir de otras cuentas. Es decir: no habría dinero adicional. Lo que es más importante, mientras les prometieron a las provincias transferencias que en el mejor de los casos serían algo superiores a los mil millones por año, la Nación les ha retenido en los últimos ejercicios todos los ATN y que podrían ser la mayor parte de los 7000 millones del pagaré sin intereses emitido el 30 de diciembre último.

Los Kirchner parecen haber acumulado una deuda enorme del Estado con sus propias dependencias, capturando para el gasto corriente recursos que eran para otras jurisdicciones, para realizar obras, para subsidiar al transporte, hacer funcionar al PAMI, para pagar futuras jubilaciones o cubrir reaseguros, entre otros destinos. Esa clase de financiamiento también parece estar agotándose sin que se advierta que el gasto que hace necesarios esos manotazos esté moderándose.

De la forma en que se enfrente este problema a partir del 29 de junio dependerá el futuro de la economía argentina. Algunos analistas, como Mario Brodersohn, creen que se utilizará algún camino más o menos ortodoxo y razonable, que está demorado para no pagar demasiados costos políticos.

Pero también está el temor de la fuga hacia adelante, de las medidas a lo Chávez y el riesgo de una ampliación de la cesación de pagos. Ni siquiera en los cinco años de mayor crecimiento continuo de la economía y con la situación internacional más favorable de la historia los Kirchner pudieron regularizar la situación financiera. Ahora, todo resultará seguramente mucho más difícil, incluso aunque el plan sea el mejor de todos.

Cuadro de situación

1) Líneas esquivas

Los cambios en el FMI no le permitirían a la Argentina evitar, como quiere, los monitoreos y las exigencias de estadísticas verdaderas para obtener préstamos.

2) Alternativas

Esquemas como el swap entre yuanes y pesos son una ayuda, pero no resuelven el problema, pues el gasto crece más que la recaudación.

3) Maniobra de emergencia

La venta de parte de la cuota del país tiene un antecedente y ahora, con el capital del FMI aumentado podría ser una vía disponible.

4) Arcas vaciadas

Sólo en diciembre el Tesoro hizo 34 colocaciones de letras a dependencias públicas y además tomó con un pagaré sin intereses $7000 millones que serían de las provincias.

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