La pesca, boqueando y sin red

Por: Silvia Naishtat

Cuando el contrato estaba cerrado y el pescado sobre el barco, la firma Valastro de Mar del Plata recibió el llamado del importador: prefería perder el anticipo de 30% en un contrato de varios ceros, antes que recibir un producto que después iba a tener que almacenar sin poder colocar. A otras pesqueras les pasó lo mismo, con contenedores repletos de pescado que fueron desviados a nuevos destinos: sus primeros compradores, de golpe, quedaron sin fondos. "Con la crisis internacional se quebró la ingeniería financiera que atiende a la importación", dijo Julio Torre de la especializada revista Redes.

A eso se añade el delicado momento que vive España, donde Argentina factura entre el 35 y 40% de sus ventas externas. Hasta 2008 hubo varios años de bonanza y exportaciones que arañaron US$ 1.300 millones. Sin anestesia, se pasó a una situación de catástrofe. En todas las pesqueras, con matices según su especialidad, coinciden que con este escenario internacional sombrío, el año parece perdido. Compañías como la chubutense Harengus, del ex Bridas Mario López Olaciregui, o Barillari de Mar del Plata, pidieron su propio concurso de acreedores. El resto, a toda prisa, negocia con el sindicato que los salarios, atados a la productividad, pasen de representar el 50% total de los costos, al histórico 33%. Después de todo, el calamar descendió de US$ 3.000 la tonelada a 800. El langostino, cuyo valor varía según el tamaño, valía US$ 12 el kilo y hoy se ofrece a la mitad. "Hace falta un milagro", señala un experto. Encima, se avecina una competencia salvaje con productos que vietnamitas y chinos vienen a ofrecer en mercados casi cautivos de la merluza argentina como Brasil.

Es cierto que no es la primera crisis de una industria que sufrió con Martínez de Hoz y Cavallo, en épocas donde se fundieron colosos como Bunge y Born, Pérez Companc y Alpargatas. Hay, sin embargo, quienes sacan ventaja de las debilidades ajenas. Es lo que explica que empresarios noruegos y de Nueva Zelandia estén por dar el zarpazo en varias firmas locales que quedaron boqueando por la coyuntura.

Comentá la nota