La pesca abre otro frente de conflicto para el Gobierno

El Gobierno tiene por delante un nuevo frente de conflicto, esta vez con el sector pesquero. En los últimos meses, muchas empresas paralizaron sus operaciones y la mitad de la flota permaneció amarrada en los puertos debido a la caída de la demanda externa y una fuerte suba de los costos. En las provincias patagónicas, cerca de 5.300 personas ya perdieron su trabajo o sufrieron recortes. "Es la tormenta perfecta", definió un empresario de esa región.
El panorama en las provincias sureñas es desolador. En Chubut cerraron las plantas de SM&S, Poseidón, Neptuno, Arbumasa, Barilari y Siracusa, mientras que redujeron su actividad Conarpesa, Harengus, Kaleu Kaleu, Alpesca e Iberpesca, entre otras. En Río Negro cerraron cuatro plantas de San Antonio Oeste y están al borde de hacerlo Marítima Santa Fe, Camaronera Patagónic, Pesquera Austral, Poseidón y Tramar. Y algo parecido sucede en Santa Cruz, la provincia del matrimonio presidencial. En el sector se estima en 40% la caída de la actividad.

Según el relato de los empresarios patagónicos, la "tormenta perfecta" se formó por la combinación de una fuerte caída de los precios internacionales (las principales especies bajaron de 25 a 45%) y los altos costos en dólares que enfrenta el sector, básicamente en salarios. Señalan que en el conjunto de la actividad industrial la incidencia del costo laboral es de 12% y en la pesca trepa a 60%.

A la par, el sector denuncia el abandono de todo tipo de medidas estatales de apoyo, como la caída de los reembolsos por puertos patagónicos o la falta de pago de los reintegros a la exportación, que no se cobran desde julio de 2008.

Esta situación, por otro lado, se registra en el marco de un rebrote de la histórica "guerra" que enfrenta a la Patagonia con Mar del Plata. El motivo de esta pulseada es que el subsecretario de Pesca, Felipe Yahuar, muy cercano a Néstor Kirchner, decidió poner en marcha la "cuotificación" de la merluza Hubssi, principal especie del Mar Argentino. Este sistema, previsto en la ley federal de 1998, no se aplicó nunca. Pero el Consejo Federal Pesquero acaba de poner en marcha el proceso para asignar cuotas anuales por empresa, según sus capturas históricas.

En Mar del Plata, denuncian los patagónicos, existen cerca de medio centenar de plantas clandestinas y algunos grupos empresarios que operan al margen de todas las regulaciones, y que ya manejarían 20% del negocio. Son los que resisten la cuotificación, por temor a quedar fuera del negocio.

Comentá la nota