A pesar de las ventajas financieras, cada vez se venden menos autos por el Plan Gobierno

Las concesionarias locales afirmaron que los problemas iniciales hicieron perder la confianza en el plan. Aseguran que lo siguen ofreciendo, pero que el comprador opta por otras modalidades, aunque sean más caras
Cuando ya pasó más de medio año de su inicio, el Plan Gobierno para la venta de vehículos cero kilómetro no arranca. Y a esta altura, con la baja cantidad de unidades vendidas, el objetivo planteado cuando se anunció el programa parece imposible de cumplir.

La intención era comercializar mediante esa modalidad 100 mil vehículos en 2009 -algo más del 20 por ciento de la venta total estimada-, pero recorriendo las concesionarias locales los resultados distan de esa meta, ya que apenas se venden unas pocas unidades por mes. Y a nivel país los números no difieren.

No deja de llamar la atención, ya que desde las mismas empresas aseguran que no existió nunca un plan con esas características: Entrega del 20 por ciento y el saldo en 48 cuotas sin interés, más la administración del plan, que si bien lo encarece un poco difiere considerablemente de un crédito bancario convencional.

Las explicaciones desde las agencias varían según la marca y el segmento de mercado al que se dirigen, pero apuntan fundamentalmente a la pérdida de credibilidad del plan; consideran que los errores en la implementación y comunicación que se verificaron cuando se lanzó dejó una huella imborrable en la percepción del consumidor.

Además, la ansiedad por tener el auto lleva a que el comprador prefiera la entrega a la diferencia financiera. Para completar el cuadro, hay otra cuestión que tiene que ver con el valor de las cuotas: Aunque no tienen interés, están atadas al precio del vehículo; por lo tanto si el valor del auto sube, la cuota también. Y en los últimos años los vehículos registraron importantes aumentos.

Leandro Pizzini, gerente comercial de Motcor Villa María, aseguró que el plan se ofrece pero no se vende. Dijo que cuando se lanzó, mucha gente visitó el concesionario interesada por los anuncios, pero al principio la rigidez de los requisitos, los vehículos en disponibilidad y la falta de información hicieron que se desilusionaran.

"El plan se lanzó mal. Primero lo anunciaron y después llegó la información a las agencias. Además, no se ofreció un producto y con eso se salió al mercado, sino que se fue modificando a medida que se vieron los errores; eso generó cierto recelo en la gente. Al comienzo se le pedían ciertos requisitos, casi imposibles de conseguir", dijo.

Con el paso de los días se fue modificando la documentación solicitada y también ampliando la cantidad de vehículos que pueden adquirirse según esa modalidad.

"Anteriormente salía por un par de autos y hoy prácticamente está toda la línea; se flexibilizó el abanico de autos y los requisitos hoy son más fáciles de cumplimentar. Lo que pesa también son los tiempos. Cuando alguien compra un auto y entrega cierto capital, juega muchísimo la ansiedad por tenerlo. El plan del Gobierno, como muy rápido puede estar en 45 ó 60 días; pero hay carpetas que se demoran más. El auto viene, pero no es para un ansioso. En cambio, con una financiación directamente de fábrica en 20 días el comprador se sube al auto", explicó.

Para Hernán Ballatore, gerente comercial de Le Parc, "la gente no confía más en el Plan Gobierno porque lo que dijeron que iba a demorar dos meses después fueron cuatro. El plan es muy bueno, pero la gente le perdió la confianza".

Por otra parte, destacó que por el perfil del cliente de la marca que comercializa en la actualidad no hay muchas ventas financiadas.

"El cliente de Peugeot tiene generalmente un poder adquisitivo un poquito más alto, lo que hace que las operaciones sean más de contado. La financiación que ofrece el plan es inmejorable, ya que en las 48 cuotas debe tener un costo financiero total de alrededor de un 15 por ciento, mientras que la tasa anual en cualquier banco ronda un 20 por ciento anual. Es un regalo. Pero igual la gente le perdió la confianza; todavía estamos con trámites que presentamos varios meses atrás", reconoció.

Mario Veneranda dio también su visión sobre el plan, sosteniendo que "creo que perdió fuerza porque en un principio la gente venía pensando que iba a ser muy accesible y la realidad es que no todo el mundo puede llegar. Además, los que compraron se encontraron con trámites muy largos y burocráticos; a lo mejor pasaban entre 90 y 120 días hasta que retiraban la unidad. Si bien ahora eso ha cambiado mucho y los plazos se acortaron considerablemente, la gente le ha perdido el gusto".

Números

La cantidad de vehículos vendidos con el programa nacional demuestra la baja penetración que logró.

"Actualmente vendemos más o menos un 10 por ciento; el resto es venta convencional o plan de ahorro. Anteriormente estábamos en un 20 ó 25 por ciento", dijo Pizzini.

Agregó que "entre las tres sucursales, Río Cuarto, Córdoba y Villa María hemos patentado desde que se lanzó el plan 55 autos. De ese total, en la ciudad fueron sólo 8. Es muy bajo".

En otras agencias sucede algo similar.

"Desde que se lanzó el plan se hacen normalmente cuatro o cinco operaciones por mes de Wolkswagen y dos o tres de Ford en todas las concesionarias que tenemos; no es un número significativo", aportó Veneranda.

"Nosotros con ese plan estamos casi en cero; prácticamente no hay consultas y las operaciones que se concretan son muy esporádicas. Inclusive la fábrica hizo algunas cosas para promocionarlo y no camina. El cliente no está tomando financiación. Cuando hay problemas entre sectores la gente muchas veces no quiere endeudarse. Ese segmento hoy está muy pobre, se afianza cuando todo está normal, pero si hay turbulencias la gente deja de tomar crédito", destacó Julio Pastor, gerente comercial de Ramonda Motors.

Otras modalidades

Asimismo, cabe señalar que otras modalidades financieras funcionan más que la propuesta nacional, a pesar de ser más caras.

"Hoy no hay un producto financiero en el mercado con tantos beneficios como el plan del Gobierno, pero la gente le fue perdiendo confianza. Se vende más con otros planes, porque hoy el cliente compra un auto financiado por un banco privado o por la misma terminal y se aprueba el crédito on line. Yo cargo los datos y le digo a la persona ahí mismo si se lo aprueban o no. Y a lo sumo en una semana se le entrega el auto", expresó Veneranda.

Añadió que "los primeros autos que se entregaron por el Plan Gobierno tardaban entre 90 y 120 días, porque todos los días había que pedir algún papelito. Burocráticamente era muy complicado y tiene que ser práctico. La gente paga más cara la tasa pero viene, deja el documento, ya que hoy un banco o financiera le da un crédito solamente con el DNI, y la aprobación es en un instante. Entonces, teniendo disponibilidad de unidades en una semana retira el auto; creo que la gente prioriza la entrega de la unidad y no las tasas bajas".

Pizzini explicó que "las fábricas sacaron ahora una financiación accesible a cuota fija, en contraste con el plan nacional, en donde las cuotas son ajustables al valor del auto. Eso marca la diferencia, por la inestabilidad de los precios. La tasa de la terminal hoy es del 13 por ciento, fija y en pesos, lo que la hace muy competitiva. Y la entrega es mucho más rápida porque no tiene que pasar por ANSES; entonces la gente prefiere ese tipo de financiación".

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