A pesar de la sequía, Córdoba produjo 35% de la soja del país.

Aportaría 11,5 millones de toneladas sobre una cosecha de 32,2 millones. Es la primera productora y contribuirá con U$S 1.400 millones por retenciones.
En la peor cosecha nacional de soja de los últimos siete años, a causa de la sequía, Córdoba se consolidó como la mayor productora de la oleaginosa. Con una producción estimada en alrededor de 11,5 millones de toneladas, contra un total nacional de 32,2 millones de toneladas, de acuerdo con datos de Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Córdoba aportará el 35 por ciento del poroto producido en el país. Es decir, de cada tres toneladas cosechadas, una sale del territorio cordobés.

Si bien el Ministerio de Agricultura de la Provincia aún no terminó de procesar la información, cálculos preliminares oficiales ubican a la producción cordobesa en un rango que oscilaría entre 10 y 11 millones de toneladas, algo menos que la estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. De cualquier manera y en el peor de los casos, Córdoba aportará más del 30 por ciento de la producción total.

Primera. El liderazgo de Córdoba en el mapa sojero nacional comenzó hace nueve años, cuando en la cosecha 00/01 desplazó a Santa Fe del primer lugar en superficie implantada. La mejora en los rendimientos le ha permitido encabezar el ranking de producción nacional durante las últimas cinco cosechas.

En esta campaña y después de nueve años, Córdoba cedió el primer lugar en superficie cultivada con soja a Buenos Aires. Según la Secretaría de Agricultura de la Nación, en el territorio bonaerense se sembraron en este ciclo 5,021 millones de hectáreas, por encima de las 4,9 de Córdoba. No obstante, la sequía pegó fuerte en aquella provincia y se perdieron 175 mil hectáreas.

Apuesta. Al inicio de la campaña, los productores locales decidieron destinar a la siembra 300 mil hectáreas más que durante el ciclo pasado. Así, el área creció de 4,6 millones a 4,9 millones, de acuerdo con cifras de la cartera agropecuaria nacional. En esta determinación pesaron el fracaso en la implantación del trigo, que hizo que varios lotes se destinaran directamente a la oleaginosa, y la imposibilidad de hacer maíz debido a la falta de agua. A nivel nacional, el crecimiento fue de 500 mil hectáreas: de 16,5 a 17 millones de hectáreas.

De todo un poco En la región centro-norte de la provincia, el rinde promedio fue de 22 quintales por hectárea, seis menos que en el ciclo anterior debido a la sequía, según el Departamento de Estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En su composición, hubo de todo. En San José de la Dormida, por caso, algunos productores sólo levantaron cuatro quintales. En la zona sur, el rinde promedio fue de 20 quintales y en los departamentos Unión y Marcos Juárez –la región núcleo– llegó a 28, lejos de los 33,5 de 2008.

Aporte Más allá de los números de Córdoba, la cosecha nacional sufrirá una caída importante y eso impactará en los ingresos del Gobierno por retenciones.

En el ciclo pasado, los 46,6 millones de toneladas aportaron por retenciones 7.600 millones de dólares. Este año, si se confirman los números privados, la merma será significativa. La recaudación sería de cuatro mil millones de dólares. Córdoba aportaría unos 1.440 millones.

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