A pesar de la liquidación anticipada, la venta de ropa cayó hasta un 30%

El mes de enero se caracterizó por las rebajas y descuentos de hasta el 50% en algunas prendas. Sin embargo, los vendedores afirman que la gente no se volcó a las ofertas como se esperaba.
Ante la crisis y la baja de ventas registrada los últimos meses del año pasado, la casas de ropa decidieron adelantar las liquidaciones y comenzar con descuentos la primera semana de enero, cuando históricamente se lanzaban recién la primera semana de febrero. No obstante, varios locales de indumentaria de la zona céntrica confirmaron que tuvieron una caída de entre el 25 y 30% con respecto a enero de 2008, en la venta de prendas femeninas. “Enero ya es un mes complicado y uno debe buscar estrategias brindando ofertas, pero este año notamos que vendimos mucho menos que en 2008, y eso que empezamos con rebajas del 30% la primera semana”, manifestó el dueño de un local en la calle Rivadavia.

Hoy, en todos los negocios de las calles Vélez Sarsfield, Rivadavia, Sobremonte y General Paz rezan los carteles de liquidación total o del 50% de descuento. A nivel nacional, en Buenos Aires las grandes marcas llevaron las rebajas hasta el 70% a mediados de enero.

Sin embargo, vendedores locales comentan que no hay movimiento. Según explican, no han logrado vender ni la mitad de lo que esperaban para esta época. "Enero es un mes escaso en ventas, porque hay menos personas y los que están guardan su plata para las vacaciones. La verdad es que el hecho de poner ofertas o descuentos no atrajo demasiado al cliente, salvo quizás para alguna marca en particular que la gente sale a buscarla”, explicó la encargada de un local de indumentaria en la calle Sobremonte.

Varios mercados sufrieron los efectos de la crisis, ya que no tan sólo los negocios de prendas para damas han caído, sino que la ropa para chicos tuvo un fuerte descenso.

“Las dos primeras semanas de enero tuvimos un poco más de clientes, cuando se lanzaron los descuentos pero después se frenó todo y hay días en que no entra nadie”, manifestó una empleada de una casa de prendas infantiles.

Afirmó que la venta de ropa para bebés y niños ha sido muy golpeada por la crisis, ya que el 2008 cerró con muy pocas ventas, casi un 35% menos. “Tuvimos que empezar a bajar los precios desde noviembre porque no vendíamos prácticamente nada. Navidad fue lo que nos salvó un poco el año, pero de todos modos las ganancias fueron bajas”, explicitó. Otras casas de venta de prendas infantiles ubicadas en Sobremonte informaron que debieron reducir el margen de ganancia y de rentabilidad para poder mantener las ventas.

En lo que respecta a la ropa de hombre, algunos locales consultados describen que los meses de octubre y noviembre fueron los más duros, que diciembre se reactivó un poco más por las fiestas, pero enero ni siquiera se mantuvo igual que el año pasado sino que bajó un 20%. “Nosotros pusimos las ofertas cuando comenzó el mes, eran con el 50% de descuento pero aún no hemos vendido la mayor parte del stock”, comunicó el encargado de un negocio de indumentaria para hombres ubicado en Sobremonte.

Poco impacto, demasiada competencia

Los vendedores creen que la falta de impacto que causaron las rebajas se debe a que se generó una suerte de competencia de ofertas. “La gente ya no compra directamente algo que ve barato, porque lo puede encontrar en muchos lugares, entonces elige y no se lleva lo primero que ve”, indicó la encargada de un negocio en la calle General Paz.

A su vez, sostiene que todas las casas salieron al mismo tiempo con grandes rebajas, hecho que no sucedía, ya que en años anteriores los descuentos iban aumentando paulatinamente. A su vez, la mayoría coincide en que no hubo ningún momento en el mes que se hubiese visto un pico, ni siquiera cuando comenzaron las primeras rebajas, que en algunos casos se dieron a partir de diciembre.

Por otra parte, varios comercios aseguraron que muchos clientes adquieren ofertas con tarjetas de crédito. “Se ve poco efectivo, la mayoría compra con tarjeta en varias cuotas y la verdad la rebaja no se aprovecha así, porque con los intereses se termina pagando el valor que tenía antes la prenda”, remarcaron desde un negocio céntrico.

Los zapatos también

Las casas de calzado también advierten un gran estancamiento en las ventas. “En diciembre, gracias a las fiestas pudimos vender un poco más, pero ahora en enero está totalmente parado, la gente no compra a pesar de que ahora estamos colocando calzado a precio de costo”, explicó la empleada de una zapatería. Desde este rubro calculan que en 2008, las ventas cayereron un 40% comparadas con las de 2007.

Expectativas del sector

La mayoría de los locales consultados dijeron que no ven un panorama muy positivo, ya que la crisis se ve cada vez peor y los salarios de la gente no suben. Según creen, la situación va a tardar en revertirse y en ese tiempo muchos locales se verán obligados a cerrar sus puertas. Explican que gran parte de los clientes fijos son de la clase media y que esta franja está pasando por un momento difícil. “La mayoría, entre comprar una prenda cara aunque le dure toda la vida y una más barata, prefiere gastar lo que le sobra en el supermercado”, explicó la dueña de un local de calle Vélez Sarsfield.

Subrayó que el valor de los alquileres también es una variable importante, ya que en 2008 aumentaron bastante.

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