A pesar de la crisis, el mercado inmobiliario en Tandil sigue estable y los precios no bajan

Lo aseguró Araceli Colombo, una de las titulares de la Inmobiliaria Rodríguez. La demanda de los estudiantes universitarios supera la oferta, factor que empuja hacia arriba los precios de las locaciones. En las ventas, son también las inversiones foráneas las que mantienen el mercado en alza. Y si una familia tipo debe renovar su contrato de 24 meses hoy, deberá pensar en un aumento de 30 ó 40 por ciento.

Hace diez años, una familia debía desembolsar en Tandil, entre 280 y 420 pesos para alquilar una casa de tres dormitorios. Hoy, con esa cifra ni siquiera llega a acceder a un monoambiente, por el que se deberá desembolsar alrededor de 600 pesos ó más.

El mercado inmobiliario en la ciudad ha crecido a ritmo constante, de la mano de la Universidad, con los estudiantes que desde otras ciudades se radican temporalmente para seguir una carrera y de familias que desde otros puntos, sobre todo de Buenos Aires, eligen al “Tandil soñado” para quedarse a vivir, en busca de paz, seguridad, tranquilidad y de, justamente, cumplir sus sueños, aunque ese desfile de llegados para quedarse que, sumados a los que ya están, la haga cada día menos pacífica y más insegura.

Así las cosas, la demanda de inmuebles, ya sea para la venta o para el alquiler es creciente y la crisis global no parece afectarla demasiado. Son muchos los profesionales martilleros que coinciden en que “habría que bajar algunos escalones”, dando a entender que la cuestión está algo inflada y las consecuencias las pagan, como suele suceder, las clases trabajadoras que, a la hora de la búsqueda de un hogar, transitan una verdadera odisea.

En esta ocasión, El Eco de Tandil mantuvo una entrevista con Araceli Colombo, una de las titulares de Inmobiliaria Rodríguez, con 16 años de experiencia en el mercado de la ciudad. Para la martillera y corredora pública nacional, “nuestro trabajo es constante y a pesar de la crisis que nadie desconoce, Tandil se sigue movilizando en cuanto a alquileres y ventas de propiedades”.

Reconoció que en el mes de enero hubo un “parate”, pero tiene que ver con la época del año y que la gente está de vacaciones e históricamente es un mes en el que no se realizan demasiadas operaciones.

Los estudiantes empujan

los alquileres hacia arriba

Sin embargo, al volver de este mes que denominó “plano”, dijo que en febrero “nos encontramos con una demanda laboral importante, sobre todo en la línea de alquileres para estudiantes, ha sido fatal. Es más, diría la demanda supera ampliamente a la oferta de propiedades. No hay propiedades al gusto de un papá que llega para alquilar un departamento para su hijo. Lindo, agradable y bien ubicado”.

“Entonces -explicó- las propiedades suben por la fuerte demanda que hay y desde que tengo inmobiliaria, nunca he visto que los alquileres hayan bajado. Esa es la cruel realidad, y si hablamos de la gente que trabaja bajo relación de dependencia, están muy complicados para poder alquilar una propiedad con las condiciones necesarias para poder vivir dignamente”.

Para el alquiler de un departamento chico de dos dormitorios estamos hablando de alrededor de 1.200 pesos, un poco más o un poco menos, por la zona de las avenidas.

Para una familia tipo que hoy se encuentre ante la instancia de renovar un alquiler de dos años, deberá pensar en un aumento en el alquiler de entre el 30 y 40 por ciento. “Esa es la cifra que encontrará de diferencia y eso trae muchas complicaciones, porque algunos pueden asumir esa diferencia pero hay muchos otros que no y se encuentran a la búsqueda de propiedades de menor valor, y esto lo puedo resumir parafraseando a un colega que dijo que ‘Tandil es un Miami comparado con lo que es el resto de la provincia de Buenos Aires’. Es una ciudad con mucho empuje, un nivel socioeconómico medio alto importante”.

Afirmó luego que es el sector de alta gama y la demanda de estudiantes los que elevan el mercado, sobre todos estos últimos, que pagan altos alquileres, y más teniendo en cuenta que dos o tres familias se juntan y se reparten el costo del mismo, lo que les facilita las cosas, aunque también vemos que hay papás que alquilan para un solo chico propiedades de más de mil pesos”.

“A Tandil llega mucha gente con un nivel socioeconómico medio alto. El estudiante que la peleaba para poder estudiar se ve complicado para acceder a estas viviendas”, sostuvo.

“La mejor opción es la

inversión inmobiliaria”

En cuanto a las ventas, Araceli Colombo manifestó que se ha sentido el parate, el “stop” que hace la gente, “que lo hace para pensar y estudiar cuál es la mejor opción y siempre -y eso lo dice mi experiencia acá- la mejor opción ha sido el negocio inmobiliario, porque cuando se ponen a analizar qué hacer con el dinero que tengan ahorrado, entre dejarlo bajo el colchón, ponerlo en un banco de la forma que sea; la mejor opción termina siendo comprar ladrillos que, a los dos o tres años, se capitalizan, al menos acá en Tandil, y además, cuentan de esa manera con una renta muy interesante”.

Consultada sobre si los valores bajan, dijo que “los precios no bajan ni en propiedades a estrenar ni en las que tienen cierta antigüedad” y consideró necesario “bajar algunos escalones para que esto se reactive como siempre ha sido Tandil, pero esto no significa que no se hayan seguido haciendo negocios inmobiliarios e inversiones. La gente, de diferentes targets, sigue llegando en busca de su vivienda, movimiento hay, y en el mes de febrero se ha reactivado y podríamos tomar diciembre como el mes en que más se ha sentido la crisis, pero creo que más que nada fue un tiempo de análisis del mercado y de las inversiones posibles, pero desde nuestra inmobiliaria debemos decir que el trabajo ha sido importante”.

Para la martillera, la búsqueda de febrero se ha dado en todas las gamas. Desde un departamento pequeño para estudiantes, de alguien que tiene algún dinero y lo quiere preservar, hasta propiedades de valores importantes.

“Se hacen más negocios con

gente de afuera que de la ciudad”

Para Colombo, el mercado inmobiliario de la ciudad seguirá evolucionando, al menos, por diez años más. “Tandil es una ciudad a la que la gente llega, se enamora y no se quiere ir más, y en cuestión de un año, ya sale a adquirir su propiedad”, consideró.

En ese sentido, señaló que “el negocio inmobiliario de Tandil se basa fundamentalmente en la inversión que realiza gente que no es de la ciudad y realiza pequeñas y medianas inversiones y de gente que viene a vivir a la ciudad, con inversiones más importantes. En comparación, se hacen más negocios con la gente de afuera que de la ciudad”.

Sobre esto, destacó la necesidad de créditos bancarios, hoy parados, para que la venta interna pueda reactivarse y las familias tandilenses puedan tener acceso de esa manera al mercado de las propiedades. Sobre la modalidad de las ventas, dijo que en su mayoría son en efectivo, al contado, aunque algunas, financiadas, relativamente a corto plazo, por los dueños de las propiedades.

En cuanto a los terrenos, manifestó que “la tierra en Tandil siempre fue cara” y que en la zona del centro casi no quedan terrenos, mientras que la tendencia de adquisición sigue siendo las zonas de Uncas y del Golf con valores muy importantes, pero que en unos años se irá yendo hacia el lado de La Movediza y La Elena, ya que son lugares muy vistosos y la ciudad se irá abriendo hacia otros frentes.

En lo personal, dijo que optaría por comprar una vivienda. Para finalizar, manifestó que “como todas las crisis, ésta también será superada” e insistió en que la mejor opción sigue siendo siempre la inversión en propiedades. Llamó la atención a los bancos, con la esperanza de la reactivación de créditos para que “los tandilenses que necesitan de él para acceder a su vivienda, puedan obtenerlo”.*

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