A pesar del cobro de la sobretasa de Salud, el servicio sanitario municipal sigue siendo deficitario

A comienzos de febrero de este año, durante la primera sesión extraordinaria del año, el Concejo Deliberante avaló por mayoría las Ordenanzas Fiscal e Impositiva que le permitieron al intendente Pulti implementar el cobro de una polémica sobretasa destinada a recaudar fondos con el supuesto objetivo de financiar mejoras en el servicio de salud municipal.
De esta manera, la Secretaría de Salud de la Comuna buscaba recaudar alrededor de 15 millones de pesos para garantizar la apertura centros de salud, ampliar los horarios de atención en otras unidades sanitarias, contratar de personal médico, así como adquirir equipamiento para las dependencias.

Sin embargo, una recorrida por los diferentes barrios ubicados en los cuatro puntos cardinales de la ciudad, dio cuenta de que la atención primaria de la Salud continúa siendo deficitaria.

Así lo manifestó en diálogo con 0223.com.ar el secretario de la Sociedad de Fomento del barrio 2 de Abril, Carlos Rivero, explicó que "el mantenimiento edilicio es prácticamente nulo y lo debemos hacer nosotros".

"Podríamos decir que nos hace falta una sala nueva porque la que implementamos ya no da para más, asiste una cantidad muy importante de personas y ya no da abasto, teniendo en cuenta que sólo nuestro barrio tiene una población estimada en 4000 habitantes", explicó, y reparó en la necesidad de contar con atención permanente las 24 horas. "La salita funciona desde 7.30 a 14 y si pasa algo después de esa hora, que Dios nos ayude", subrayó.

Y cuestionó la implementación de la denominada sobretasa de Salud: "Ya lo hizo Aprile y otros; unos la ponen y otros las critican, pero después las vuelven a poner", cuestionó, y analizó que el dinero recaudado bajo esa modalidad "sirve para tapar otros baches".

Por su parte, Liliana Ledesma, vecina de Las Heras, aseguró que el suyo es "un barrio olvidado y aislado de la ciudad". "No tenemos nada: ni educación, ni salud, ni seguridad, ni asfalto, ni iluminación; nunca habíamos vivido tal mal como ahora", graficó.

Específicamente, en lo que refiere a la Unidad Sanitaria apostada en la zona, Ledesma aseguró que se encuentra en "un estado lamentable" ya que "ni siquiera hay algodón".

"La atención es muy buena, los médicos y enfermeros ponen toda la voluntad, pero no hay medicamentos u otros insumos, y aunque quisieran venir las 24 horas no lo podrían hacer porque los asaltan en la parada del colectivo", señaló.

No obstante, sostuvo que la atención permanente en la Unidad "es indispensable porque cierra a las 18, pero se descompone alguien después de esa hora y los taxis se niegan a entrar por que los roban, los colectivos no pasan toda la noche y llegar al hospital Materno Infantil nos lleva más 45 minutos. Cuando llegamos, la persona está muerta".

"En vez de hacer tanta Cumbre, podrían haber caminado los barrios y ver cuáles son nuestras necesidades", opinó, y lamentó que "durante la campaña el Intendente vino, nos saludó, lo votamos, pero después se olvidó; ahora arregla avenidas y el paseo costero pero de nosotros no se entera".

En tanto, el vicepresidente del barrio El Boquerón, Julio Prado, aseguró que el principal problema del centro de Salud del sector es "la falta de médicos durante todo el día".

"Tenemos un médico desde las 8 hasta las 14 y un enfermero desde las 7 hasta las 16, pero después de esa hora o el fin de semana, si pasa algo, tenemos que recurrir a Batán, lo que nos implica grandes trastornos ya que estamos a 9 kilómetros de distancia", afirmó.

"En ese sentido, el vecinalista admitió que los propios vecinos "ya saben que después de las 16 o los sábados y domingos nadie se puede enfermar o tener accidentes; se extreman los cuidados para que no pase nada".

A su vez, Prado hizo hincapié en ausencia de mantenimiento del edificio en el que funciona la sala. "Desde hace tiempo, por ejemplo, tiene las persianas rotas y, aunque se hicieron los reclamos pertinentes, no cambió nada a la fecha".

Finalmente, Norma Andrade, vecina y, hasta hace poco meses, presidenta de la Sociedad de Fomento de Playa Serena, confirmó que la realidad en los barrios de la zona sur del Partido de General Pueyrredon, en lo que refiere a la atención primaria de la Salud, tampoco difiere a la de los demás sectores alejados del centro marplatense: la única Unidad apostada en el lugar y que asiste a los habitantes de un amplio espacio -entre el Faro hasta las Brusquitas-, presenta deficiencias históricas.

En declaraciones con este vespertino digital, Andrade ratificó que "no ha habido ningún cambio", al tiempo que ironizó: "Aún tenemos esperanzas de que cumplan con las promesas de ampliación de la sala, la colocación de un equipo de rayos para evitar que los vecinos deban hacer más de 20 kilómetros al Hospital Interzonal; y, principalmente, una guardia permanente para que no siga muriendo gente cuando ocurren accidentes graves y hay que esperar a la ambulancia dos horas y media".

"Todo está como entonces –añadió- y, mientras tanto, los impuestos siguen subiendo pero en Salud no se han visto resultados". "Está bien que este fue un año atípico por el tema de la gripe A, pero estamos hablando de cosas que están pendientes desde hace muchos años y siguen siendo muy necesarios para estos barrios", enfatizó.

"Los años siguen pasando y todo sigue igual. Nos sentimos olvidados por el gobierno central de Mar del Plata porque vemos que se arregla la parte urbana, mientras que los barrios periféricos, en donde también viven personas, no cambia nada: no hay Salud, calles, iluminación y la costa se nos cae a pedazos", concluyó.

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