A pesar de la clausura, la papelera de Moreno sigue en actividad

Las chimeneas siguen echando humo. Vecinos de la zona indicaron que hay un "olor insoportable, personas con problemas oncológicos y chicos enfermos".
La papelera que administra el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, continuaba hoy operando normalmente, pese a la clausura preventiva ordenada por el juez de La Plata, Luis Arias.

Las chimeneas de la planta ex Massuh, ubicada en el kilómetro 14,5 del Camino General Belgrano, en el partido bonaerense de Quilmes, siguieron hoy emanando humo, mientras que el ingreso y egreso de empleados ocurría con la habitualidad de los sábados, según denunciaron los vecinos, a pesar de la decisión del magistrado del fuero Contencioso Administrativo.

Isidoro Chávez y Roberto Parra, de la Unión Vecinal de Quilmes, así lo manifestaron en diálogo con la prensa en la puerta de la fábrica, que debía estar cerrada por orden del magistrado, bajo pena de aplicar una multa de $ 30 mil diarios.

Ambos denunciaron que en los barrios linderos a la planta "hubo varias muertes, chicos y viejos enfermos, personas con problemas oncológicos, y no tenemos ayuda de nadie. Hay gente enferma que le está haciendo juicio a la empresa".

Según reveló Parra, "cuando hay neblina se asienta lo que larga la empresa, hay un olor insoportable y directamente no se puede dormir".

Al ser consultados sobre cuál había sido la intervención del secretario de Comercio Interior en la planta, ambos referentes vecinales aclararon que "no sabíamos que iba a venir el señor Guillermo Moreno ni tuvimos contacto con él".

"Antes, cuando estaban los anteriores, hablábamos con los ingenieros y con responsables. Hasta con Héctor Massuh pero ahora hay mucha burocracia y nos atiende una persona diferentes y son todos jefes", manifestó Chávez.

Massuh S.A. fue estatizada a fines de mayo pasado y por un plazo de tres años, tras la creación de un fideicomiso con fondos de la ANSES, para enfrentar una deuda de $ 250 millones, tras lo cual se pasó a llamar Papelera Quilmes.

"No interesa quién está administrando la planta, sino que está contaminando y perjudicando a los vecinos", confirmó el juez Arias, y ratificó que "se ha verificado" el vertido de efluentes al arroyo Las Piedras.

"Se requirió documentación, pero nunca se cumplió", aclaró el magistrado, quien también precisó que la medida regirá "hasta tanto se cumplan las leyes ambientales y hasta que tengan los permisos de efluentes para no perjudicar el ambiente y a los vecinos".

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