A pesar del apoyo de decenas de vecinos, Marina dijo que no vuelve: "la dignidad no se negocia"

Más de medio centenar de vecinos fueron hasta la salita de Giovanelli y Deán Funes. Y acompañaron médicos de la Asociación de Profesionales del Hospital. "Les agradezco mucho esto (el apoyo) pero la dignidad no se negocia y ya no quiero que esta gente (los funcionarios municipales) sean mis jefes", afirmó el médico Fabián Marina, renunciante al Municipio.
Apoyo fuerte, palabras cálidos y reclamo decidido de los vecinos del barrio, pero no alcanzó. El médico Fabián Marina, quien el jueves pasado renunció luego de que el Municipio le hiciera un fuerte descuento salarial que considera injusto, les explicó a más de medio centenar de vecinos que fueron a apoyarlo a la sala de salud Nº 8 que "no puedo volver a trabajar acá porque la dignidad no se negocia y (a los superiores municipales) les perdí toda confianza".

Marina renunció luego de que el Municipio le hiciera un fuerte descuento salarial al estar con carpeta médica y concurrir a los juegos bonaerenses, a pesar de que lo hizo a pedido del director municipal de Deportes, Gabriel Rosatto. En la tarde de este martes feriado le explicó a la gente que no está en condiciones de volver atrás.

"Les agradezco lo que han hecho y si hoy no hubieran venido acá les estaría igualmente agradecido por el trato que me han dado siempre. Pero les pido que entiendan que hay cosas que no se negocian. Y la dignidad no se negocia. Yo no puedo volver a trabajar con estos tipos después de lo que me hicieron. Hay cosas que dolieron mucho y por más que ustedes consiguieran que yo vuela dentro de seis meses va a ser lo mismo. Sabemos cómo es la política, que a uno lo apuntan y después lo buscan, y yo no quiero volver a pasar por esto de nuevo, ni a estar como estuve del martes (el día que se encontró con el recorte salarial) al viernes, que no sabía si iba a atropellar a alguien con el auto, o me iba a dar un infarto", detalló en medio de la calle, de cara a la sala cerrada.

Enfrente tenía a vecinos de los barrios 10 de Junio y Nicolás Avellaneda, con pancartas que reclamaban que se quede. El espectáculo fue para convencer a cualquiera: madres y abuelas que lo besaron cuando llegó, gente que le pedía que no los dejara sin su atención, otros que recordaban que atendió a sus hijos desde pequeños.

Marina entendía el pedido, pero su decisión no tiene marcha atrás: "les perdí toda la confianza, a pesar de que nunca les tuve mucha, y ellos también van a estar mal conmigo, es la verdad. Acá van a tener una doctora (Schumacher) muy buena y no tienen que preocuparse por la atención. Pero yo ya no pertenezco más al servicio municipal de salud".

Al lugar llegaron también los médicos de la Asociación de Profesionales del Hospital Iván Recabarren (presidente), Mario Menón (vice) y Pedro Facio. "Habría que hablar con Fabián porque el problema de él es generalizado y si él reconsidera la renuncia y se puede hablar con el Intendente (José Eseverri), podríamos llevarle soluciones a otros médicos que están en la misma situación: con básicos bajos, con malas condiciones de trabajo, con mucho stress por las decisiones que deben tomar, o aislados en las salas sin contacto con otros médicos del Hospital", les dijo Recabarren a los vecinos cuando Marina no había llegado y creía que podía darse vuelta la situación.

Pero el propio profesional, que el viernes trató de hablar con el Intendente pero no fue recibido, aclaró que no trabajará más en el sistema público de salud. Y que ya empezó a buscar trabajo en clínicas.

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