A pesar de amenazar con acciones judiciales, Jaque dejó en manos de Cristina el conflicto con Brasil

Aunque trasladó las posibles soluciones a la reunión que mantendrá la presidenta con su par brasileño, el gobernador subrayó que la limitación de las importaciones es "un problema muy grande".
Para el Gobierno de Mendoza, el conflicto que mantienen los exportadores mendocinos con Brasil será resuelto por la administración nacional, cuando la presidenta Cristina Kirchner se reúna con su par brasileño Lula Da Silva el próximo 18 de noviembre, según lo expresado hoy por Celso Jaque.

En una conferencia de prensa celebrada en Casa de Gobierno y presidida por el gobernador, escoltado por el ministro de la ,Raúl Mercau, y representantes de distintos sectores productivos, el mandatario afirmó que mantuvo un encuentro con los damnificados para informarles la política que mantendrá al respecto, pero aclaró que la resolución del problema estará en manos del Gobierno de Cristina.

El mandatario provincial había firmado hoy un decreto para levantar acciones judiciales contra el gobierno de Brasil por los perjuicios (valuados en más de 380 millones de dólares) que ocasionarán a los productores las limitaciones en las exportaciones que comenzaron a regir desde el miércoles pasado.

"Cuando hablamos de Brasil estamos hablando de más del 25% de exportación de nuestros productos. Si bien es cierto que cuando se analiza la cantidad de productos que se comercializan con ese país el 6% es el afectado y para algunos, y en números fríos, no es nada; para nosotros representa el 60%. Si es para que alguien baje el nivel del problema diciendo que es chiquito el número yo le digo: para nosotros es un problema muy grande", apuntó Jaque.

"Estamos hablando del ajo, de la ciruela, del vino, de las frutas secas y frutas frescas. Este problema podría perjudicar a los puestos de trabajo. Por eso estamos en defensa de la provincia", acotó, y agregó que ya mantuvo contactos con los gobernadores del Nuevo Cuyo, Catamarca y Río Negro para aunar posiciones.

En tanto que el ministro de la Producción, Raúl Mercau, volvió a insistir en que las medidas fueron tomadas unilateralmente por los brasileños, a contramano de lo que vienen afirmando varias fuentes del empresariado local (como PROMendoza) y de las esferas gubernamentales del vecino país, que afirman que fue en represalia a la suspensión de las importaciones de calzado y autopartes realizada antes por parte de la Argentina.

Esta medida del Gobierno argentino fue a pedido de los industriales, que sostienen que la entrada de estas manufacturas al país perjudican seriamente al sector. Ante este interrogante, que podría complicar más aún las cosas al abrir un frente interno, antes impensado entre este sector y los productores agrícolas, Mercau desestimó la posibilidad un posible choque de intereses y señaló que "este problema no se podía prever".

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