Persiste la mala imagen de Cristina en La Rioja, y sube la de Carlos Menem.

Es un trabajo de la consultora local Estrategias y Negocios Group. El muestreo del que participaron 600 personas demostró que la Presidente genera un 5 por ciento de adhesión entre la opinión pública local, contra el 37 por ciento de Carlos Menem y un creciente 12 por ciento del porteño Mauricio Macri, cuya imagen crece rápidamente. El vicepresidente Julio Cobos registra una imagen positiva del 8 por ciento y Néstor Kirchner apenas supera el 6. El peronismo sigue siendo el partido dominante.
Aunque siempre es aceptable desconfiar de las encuestas y mas aún en años electorales, en esta oportunidad los resultados que exhibe la consultora Estrategias y Negocios Group parece coincidir con la mayoritaria opinión que se recoge a diario en las calles, las charlas de café y los mentideros políticos: la imagen de la presidente Cristina Kirchner en La Rioja se sigue derrumbando y seguramente cayó aún mas luego de la última visita, en diciembre pasado, cuando amagó pero no anunció la prórroga de la promoción industrial.

La consultora entrevistó al azar a 600 personas en la capital riojana en la última semana de noviembre, cuando aún la visita de la mandataria generaba expectativas positivas, alentadas por el necesitado gobierno de Luis Beder Herrera, Sin embargo, aún así, su imagen solo llegaba al 5,3 por ciento<7b>. En cambio, de los políticos con trayectoria nacional, Carlos Menem sigue siendo el mas aceptado: el 37 por ciento de los consultados tiene todavía una imagen positiva del ex presidente y actual senador.

Si Cristina "no mide", su marido tampoco. La imagen positiva de Néstor Kirchner en tierras riojanas apenas supera el 6 por ciento. Y se advierte el surgimiento de nuevos liderazgos con perfil de administradores serios de la cosa pública, dialoguistas y de perfil moderado, como el caso del jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri con un 11,8 por ciento y del vice, Julio Cobos con un 8,8 por ciento. La imagen personal de dichos dirigentes reflejada en la gestión, esta más instalada que su partido, dice Estrategias y Negocios Group.

También la consultora destaca "el crecimiento sostenido del desinterés por la política o la falta de confianza por los dirigentes políticos con un porcentaje del 24 por ciento".

Para la consultora, "se mantiene la tendencia, como en el caso de otros países de Latinoamérica, y existe un fenómeno determinante que es la identificación partidaria tradicional (Partido Justicialista, 37 por ciento)". De la misma manera vemos la aparición de nuevos actores políticos sociales como es el caso de los Partidos Frente del Pueblo con un 12 por ciento y el Frente con Todos con un 6 por ciento, partidos locales con ascendencia Justicialista".

"Aparecen en el nuevo escenario político riojano partidos alternativos, como el Pro con un porcentaje de 2 por ciento, sin tradición anterior en la Rioja"y, según Estrategias y Negocios Group, el crecimiento de esas alternativas se debe "al debilitamiento de las viejas opciones".

Por último la consultora menciona "el descenso constante de la UCR, partido tradicional con un 4 por ciento y del Socialista, 3 por ciento, absorbido por estos frentes o partidos alternativos".

Para la encuestadora, "lo mas importante de destacar es el crecimiento notable del descreimiento de la sociedad en los partidos políticos, con un 36 por ciento, cuando que históricamente el porcentaje de fluctuantes (abstencionistas e indecisos) fue de un 20 por ciento".

Decepción y nostalgia

Los malos resultados que está obteniendo Cristina Kirchner en su gobierno, los efectos negativos de sus políticas y el impacto de ellas en el interior del país, incluída La Rioja, sumada a la natural antipatía que la mandataria suele despertar en los riojanos, son algunos de los factores que contribuyen a que su imagen -que nunca fue positiva- siga en un tobogán.

Pese a los esfuerzos de los gobernantes locales que, desesperados por quedar bien con la Presidente y su marido para conseguir dinero, hacen de todo para intentar que la gente la acepte.

La decepción en Cristina le viene como anillo al dedo al ex presidente Carlos Menem, porque la opinión pública, a partir de la nostalgia, comenzó a valorar la época del uno a uno, de la inflación contenida y cuando conseguir empleo era difícil pero no imposible, como ahora.

Aunque el actual senador riojano no tenga probabilidades reales de competir en el plano nacional, en su tierra sigue generando simpatías y buenos recuerdos. El problema es que, salvo honrosas excepciones, como Bernabé Arnaudo, el menemismo puro se ha quedado sin dirigentes creíbles, razonables y equilibrados para volver a poner al sector en su lugar.

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