Los peronistas disidentes apelan a la doctrina para sumar “compañeros”

Los justicialistas enfrentados al alperovichismo convocan a llenar de contenido el movimiento.
Para los peronistas que están enfrentados con el oficialismo, la estrategia para canalizar el voto de sus compañeros consistirá en hablarles desde la doctrina de la fuerza política fundada por Juan Domingo Perón. Tres justicialistas disidentes coinciden que el desafío por venir es volver a llenar el movimiento de contenido ideológico.

“El peronismo fue transformado en un aparato electoral que sólo sirve para ganar elecciones en nombre de Perón, pero fue vaciado de contenido revolucionario. En manos de oportunistas, ha servido para consolidar la dependencia y profundizar la injusticia”, sentencia el legislador Osvaldo Cirnigliaro.

Según el laborista, debe reconstruirse el espíritu revolucionario del peronismo desde una concepción moderna de su teoría política. “Y se debe cambiar la naturaleza de su convocatoria. Hoy, los infiltrados convocan desde la corrupción y construyen sociedades mafiosas para delinquir: hay que organizar las fuerzas desde la moral. No queda otro camino”, aseveró.

“El peronismo es un movimiento político revolucionario. Y las revoluciones se agotan únicamente después de organizar la sociedad de acuerdo con los objetivos de su proclamación. Justicia, independencia y soberanía son las banderas peronistas. Argentina ha involucionado después del golpe del 55, pues ha sido entregada a decisiones foráneas que esclavizaron su pueblo. Y a partir de 1976 se usó el colosal endeudamiento externo para someterla a los designios de la extranjería. Hoy es una nave a la deriva, más bien un juguete de los saqueadores de adentro y de afuera”, concluyó.

Lucha para no ser nada

“Nuestra lucha es impedir que el justicialismo sea la nada”, refine resueltamente Alejandro Sangenis, titular del Movimiento Popular Tres Banderas (MP3).

“Los cambios deben provenir desde adentro del movimiento. Los anticuerpos son la identidad y la pertenencia al peronismo. Nuestra historia demuestra que, lejos de nutrir y enriquecer al peronismo, los que vinieron desde afuera pecaron en la mayoría de los casos de oportunismo y mercantilismo. A no confundir amplitud y tolerancia con estupidez e ingenuidad”, alertó.

El ex legislador manifestó que trabaja desde el llano para alentar una alianza de fuerzas que respetan los poderes de la república. “Hoy, la opción es peronismo o chavismo. Debe quedar claro que el kirchnerismo y el alperovichismo no son peronismo sino oportunismo. Actúan en nombre de Perón y de Eva, pero deshilachan su memoria. Se aprovechan del hambre de la gente y creen que están haciendo justicia social”, repudió.

Defender el voto

“Para canalizar el apoyo de los compañeros descontentos con el Gobierno de turno vamos a impulsar una consigna clara: el voto no se vende, se defiende”, manifiesta Enrique Romero, titular de Cruzada Peronista.

Según el peronista disidente, “el alperovichismo practica una política que podríamos denominar bussista. Llenan la provincia de obras públicas y espacios verdes, pero socialmente no hacen nada. Problemas como el de la droga son consecuencia de la pobreza que no han combatido”, manifestó.

Romero recordó que Perón afirmaba que gobernar es dar trabajo. “Pero este Gobierno sólo da planes y bolsones. Nosotros apostamos a convencer a la gente de que no es buen negocio apoyar, a cambio de un bolsón, a un gobierno que condena al pueblo al ostracismo durante toda su gestión”, contrastó.

El dirigente sostuvo, también, que la política del alperovichismo es la antítesis de las banderas peronistas. “Impulsan el sojuzgamiento político, el sometimiento económico y el sumergimiento social. Dicen que trabajan para los pobres pero, en realidad, sólo quieren que haya más pobres a los cuales explotar electoralmente”, concluyó.

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