Los peronistas no creen en el perdón de los pecados

La intendenta Graciela Rosso deberá competir la interna partidaria contra su antecesor, Miguel Prince, mientras que por lo bajo se produjo un increíble cruce de dirigentes.
El ex intendente de Luján, Miguel Prince, y su sucesora, Graciela Rosso, competirán en Luján por el control del Partido Justicialista distrital el próximo 30 de noviembre.

La pelea interna marcará un nuevo compromiso para la intendenta, quien a poco de asumir tuvo que cambiar todo su gabinete producto de la fractura de la alianza que la llevó al poder a través de la ex diputada Fernández, que le había brindado todo el apoyo estructural en la campaña.

A diferencia de lo que sucedió en San Miguel, donde también se partió la sociedad entre Joaquín De la Torre y Franco La Porta, que presentarán dos listas divididas, en Luján la mayor parte de la militancia que seguía a la ex legisladora se unió con Prince, quien además cerró con buena parte del peronismo estructual.

En la actualidad, el justicialismo local se encuentra dividido en cuatro fracciones en el Concejo Deliberante: cuatro con Prince, otros tantos kirchneristas no rossistas, tres con Rosso y otros tres con Fernández.

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